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Inflación: ¿en qué ahorran y en qué no los santafesinos?

Algunos prefieren salir menos a cenar, pero no dejar de pagar la cuota para ver a su equipo de fútbol.

Muchos santafesinos achican gastos en determinadas cosas, pero se aferran al carné de socio de Unión o Colón como su bien más preciado y están atentos a las últimas novedades tecnológicas, hasta el punto de vender, si hace falta, su iphone casi nuevo para financiarse el siguiente modelo. Hay cosas a las que muchos no renuncian a pesar de la inflación.

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Aunque los presupuestos de casi todos los hogares se ajustaron a las actuales situaciones económicas, muchas familias mantienen gastos que aunque otras puedan considerar accesorias, ellas valoran como imprescindibles. Los caprichos y las ofertas aprendieron a convivir.

La inflación que se vive en el país en los últimos tiempos hizo más austeros a los consumidores y los ayudó a comprender que algunos de los gastos que ahora fueron recortados eran superfluos. Esos son, en la mayoría de los casos, los que primeros abandonaron los presupuestos familiares como alquilar una película para ver en un DVD, llevar la ropa al lavadero o tener una línea fija de teléfono, entre otros.

Diario UNO salió a la calle y consultó a los santafesinos sobre en qué cosas ahorran y en cuáles prefieren darse el gusto a pesar de la inflación. “Salimos menos a comer, pero no dejamos de pagar la cuota de socio de Colón. Somos cuatro en la familia y ése es el gusto que nos damos”, contó Néstor, de barrio Chalet.

En algunos casos, se volvió a las prácticas que en la época de bonanza se habían dejado en desuso: la costura y las pequeñas reparaciones domésticas. “Como toda la moda vuelve, decidimos sacar algunas prendas que estaban guardadas y adaptarlas a los tiempos de hoy. El mercado te da muchas posibilidades. Además aprovechamos las ofertas en indumentaria para achicar costos”, comentó Susana.

Las motivaciones primarias, las que atañen a las necesidades físicas y psicológicas, se adaptaron a los nuevos tiempos. Nadie dejó de comprar alimentos por la inflación, pero si los compra más baratos.

“Hay frutas y verduras que se volvieron un lujo, entonces tenemos que comprar las de estación. Nunca pensamos llegar a esto”, contó María de Guadalupe.