En este marco, Armando, el dueño de la joyería que acusa a la Casán, dialogó con C5N y puso énfasis en las alhajas desaparecidas:"Sea trucha o verdadera ella la tenía que devolver, punto. Yo quiero recuperar mi joya, nada más. Yo tenía que ponerle el collar y yo tenía que sacárselo".
"Cuando llegue al camarín fui el último en entrar porque me atacó la seguridad de Garbellano. Llego al camarín, la veo a Moria sin la joya y ya lo olí... Fui respetuoso y esperé el tiempo necesario, mi mujer se sacó fotos con ella, yo también. Me quedé tranquilo. Cuando se fueron todos, Moria estaba sentada y le pregunté '¿y las joyas?' Y se hizo la desentendida: 'No sé, por ahí'. Ahí me llamó la atención, y Galo me dice 'están ahí' y el estuche estaba vacío: 'Moria este estuche está vacío, ¿dónde están las joyas?' y Moria me dice 'No se lo tiene Garbellano'", había explicado el joyero, sobre lo que paso en la noche del robo.Y agrego, indignado: "Esa noche no hice la denuncia porque Garbellano me dijo por teléfono: 'quedate tranquilo que la vamos a recuperar porque bla bla. Vamos a agarrarla (a quien se la robó) yo tengo amigos diputados'"."Si la joya no aparece, la causa va a seguir. Yo voy contra Moria. No creo que haya sido estafada porque es muy viva, es una señora muy inteligente, muy hábil", finalizó.