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Golpe en el centro: asaltan una cochera y roban miles de pesos

Fue este domingo cerca de la 1. Sucedió en la cochera ubicada con ingreso por calle La Rioja y salida por 25 de Mayo. M. M. de 82 años, víctima de los ladrones, dialogó con Diario UNO de Santa Fe.

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Juan Trento

Diario UNO de Santa Fe

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Este domingo, minutos después de la 1, un grupo comando de asaltantes sorprendió al empleado de una conocida cochera céntrica santafesina ubicada en la esquina de La Rioja y 25 de Mayo, lo neutralizaron, posteriormente fueron hasta el fondo del local adonde se ubica la vivienda que habita el padre del propietario del inmueble y emprendimiento comercial, que es un hombre de 82 años, se introdujeron violentamente, lo golpearon y finalmente se llevaron una importante cantidad de dinero en efectivo valuada en miles de pesos.

Diario UNO de Santa Fe, diálogo el domingo con el M. M. de 82 años, víctima directa de una banda de delincuentes muy pesada y con un muy notable acento cordobés.

—¿Puede usted narrarnos cómo fue la golpiza y el asalto que sufrieron anoche?

—Sí, y primero tengo que hacer dos aclaraciones, no quiero que aparezca mi nombre, la cantidad de dinero sustraído, ni mi rostro en las fotografías que les voy a permitir.

“Ahora, que tengo la palabra de caballero de Diario UNO de Santa Fe, les voy a contar lo que me pasó”.

“Les quiero aclarar que le agradezco a Dios que estoy vivo y lo puedo contar, pero éste ha sido un hecho terrible que he tenido que sortear con mis 82 años, que son muchos. Eran cerca de la una de la mañana, escucho que abren la puerta de mi vivienda que ustedes ven está ubicada en el fondo de la cochera por Rioja, el empleado que estaba de guardia me llama por mi nombre, yo a esa altura ya estaba descansando, me despierto y cuando prendo la luz, veo a cuatro delincuentes que me comienzan a pegar en el cuerpo y a preguntarme adónde estaba guardado el dinero, y se les notaba un indisimulable acento cordobés, eso se los puedo garantizar, eran cordobeses, y eran cuatro y bien fornidos.

—O sea, ¿el empleado y usted, estaban en manos de los delincuentes?

—Sí, mire, delincuentes y violentos sin necesidad, a usted le parece que yo puedo disimular que tengo 82 años, y que no estoy en condiciones de oponer resistencia alguna a un grupo de jóvenes fornidos, al empleado de la cochera lo tenían entre dos, pero bueno, ésta es la inmodificable verdad de los que nos tocó vivir, padecer y sortear, y le repito el concepto, considerando todo lo que pasó, estar vivo es un milagro.

—¿Le pedían plata?

—Sí, reiteradamente nos pedían plata, yo les explique que no soy el dueño de las cocheras, y el empleado le hizo saber que es solo eso, ni siquiera el encargado, pero bueno comenzaron a revolver todo lo que encontraron a su paso en las oficinas y la verdad es que estuvieron durante mucho tiempo, que yo no estoy en condiciones de calcular, después forzaron muebles de la administración del negocio y se llevaron hasta las monedas que encontraron.

—¿Usted tiene idea de la cifra de dinero en efectivo robada?

—No, le reitero, yo soy el padre del propietario, yo soy jubilado, yo ya no trabajo más. Lo que sí puedo decirles es que estoy totalmente golpeado en mis brazos y en mi cuerpo, y les voy a mostrar las marcas para que saquen fotos.