En un estadio colmado por simpatizantes de Gimnasia, el encuentro comenzó con algunas demoras, y ambos equipos evidenciaron desde el primer minuto las intenciones de lograr la victoria e imponer sus condiciones.
Sin embargo, Estudiantes supo aprovechar una clara ventaja y dar el primer golpe del encuentro y ponerse en ventaja apenas iniciado y casi desde el vestuario.
Así, a los 4´ tras un lateral hecho con velocidad, Pablo Piatti asistió con un centro a Mauro Boselli quien sin marca en el centro del área del Lobo, supo aprovechar su experiencia y definió con tranquilidad ante Tomás Durso.
Si bien los dirigidos por Eduardo Domínguez supieron aprovechar la jerarquía y experiencia, el equipo local, lejos de amedrentarse advirtió de inmediato la lentitud del equipo rival en defensa y se volcó al ataque.
Así, promediando la media hora Gimnasia tuvo dos situaciones muy claras para empatar el partido, la primera con un cabezazo de Zaid Romero, cuando un defensor de Estudiantes se complicó en el despeje que obligó a Mariano Andújar a retroceder y sacar al córner una pelota complicada, y del córner, despejó de arriba Felipe Sánchez, para convertirse en la figura del primer tiempo y mantener el arco en cero.
En el complemento, Gimnasia continuó decidido y así, tras una jugada derivada de un tiro de esquina, Benjamín Domínguez lanzó un centro certero para Alan Lescano, quien a los 10 minutos, con categoría convirtió de cabeza para igualar las acciones.
Si bien el partido volvió a quedar en dominio de Estudiantes, los dirigidos por Eduardo Domínguez no fueron claros a la horas de hilvanar una jugada clara de gol, preso de su lentitud en ofensiva y fallando en el contrataque y pelotas detenidas para llegar con claridad al arco del Lobo.
Sin embargo, una jugada marcó el tramo final del partido, cuando a los 40 minutos Guido Carrillo cometió un claro penal sobre Eric Ramírez que luego cambió por gol Tarragona. El delantero definió con maestría, marcó por primera vez tras su lesión y le dio el gran triunfo al equipo del "Lobo" para romper una racha de cuatro empates consecutivos en los últimos clásicos de la ciudad y 18 sin ganarle al "Pincha".
La victoria merecida, la intensidad de la juventud ante la experiencia del rival, despertaron una fiesta donde tanto la totalidad del juvenil plantel del "Lobo", junto a los más de 30.000 simpatizantes de Gimnasia dieron rienda suelta a una jornada de alegría en el Bosque platense.