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Francisco envió a un cardenal a Irak para estar presente en la población

Luego de los reiterados pedidos de oración por la paz en pleno conflicto con los cristianos perseguidos, el Sumo Pontífice le pidió a Leonardo Sandri que viaje para llevar consuelo y protección espiritual.

El Papa Francisco ha nombrado al prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el cardenal Fernando Filoni, su enviado personal a Irak para trasladar su cercanía espiritual y solidaridad a la población, ante el agravamiento de la violencia en el país que también sufren los más de 100.000 cristianos que viven allí.

   "Espero poder satisfacer las necesidades de tantas personas, no solo mostrando la preocupación del Papa sino también viendo con el Patriarcado qué cosas podemos hacer como Iglesia universal", ha precisado el cardenal Filoni en declaraciones a Radio Vaticana recogidas por Europa Press.

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   La preocupación del Pontífice por la situación en Irak se refleja en los tuits que ha publicado este viernes en su cuenta de Twitter: "Pido a todos los hombres y mujeres de buena voluntad que se unan conmigo a rezar por los cristianos de Irak y todas las poblaciones vulnerables".

   Poco después, ha lanzado otro mensaje a través de la red social en el que pide dedicar un momento de este viernes para orar por todos aquellos que han sido obligados a abandonar sus casas en Irak.

En este sentido, el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, ha anunciado que está en estudio un encuentro en Roma entre los nuncios de Oriente Medio y el Papa Francisco para analizar la situación, intercambiar ideas e iniciativas, que probablemente se celebrará el próximo mes de septiembre.

Por su parte, el prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, el cardenal Leonardo Sandri, ha agradecido de corazón al Papa Francisco su cercanía.

La Congregación para las Iglesias Orientales, pide en un comunicado que "las autoridades públicas y las organizaciones internacionales, ante la extrema gravedad de la situación, no tarden en poner en marcha las indispensables intervenciones humanitarias para detener, especialmente en Irak y Siria, el éxodo doloroso y profundamente injusto de los cristianos".