Cuando Monzó anunció el qoúrum, se registraron fuertes incidentes en el recinto, cuando varios parlamentarios fueron a recriminarle para que levante la sesión. Hubo empujones y gritos que tuvieron de protagonistas al presidente de la Cámara y los diputado Máximo Kirchner, Guillermo Carmona y Leopoldo Moreau.
En la previa, el kirchnerismo, el massismo, la izquierda y parte del peronismo no K anunciaron que no darían quórum. Referentes de distintos sectores del PJ como Sergio Massa, Florencio Randazzo y Cristina Kirchner también rechazaron el plan de la Casa Rosada.
En las adyacencias del Congreso se vivió un clima de máxima tensión.
La fórmula de la polémica
El oficialismo busca sancionar una reforma previsional que modifica los parámetros que se utilizan actualmente para garantizarles aumentos automáticos a los jubilados y pensionados.
La nueva fórmula, que arroja un índice en base al movimiento de la inflación y de los salarios, es cuestionada por la oposición porque, según sostiene los abuelos perderán poder adquisitivo. El Gobierno, en cambio, asegura que el cálculo permitirá preservar los haberes frente al aumento de precios sin poner en riesgo la sustentabilidad del sistema previsional.
El cálculo actual toma como base la recaudación tributaria y otorga dos aumentos anuales a los jubilados. El esquema que pretende sancionar Cambiemos incluye cuatro actualizaciones en doce meses. La primera, en marzo de 2018, será de 5,7 por ciento.