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Teresa Parodi volvió a Corrientes para cantar chamamé con sus nietos

Luego de seis años Teresa Parodi volvió al escenario de la Fiesta Nacional del Chamamé en Corrientes con una propuesta que anticipa un nuevo material discográfico y además se unió a tres de sus nietos para repasar clásicos propios.

Pasadas las 22.15, Teresa Parodi inició su presentación en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola con "El cielo del abañil", con la que comenzó a cumplir con la expectativa generada por su retorno luego de que actuara allí por última vez en la edición de la fiesta celebrada en 2014.

Su vuelta al festival correntino comenzó a gestarse en diciembre último cuando la Universidad de la Cuenca del Plata la nombró Maestra de la cultura honoris causa y en su visita a la ciudad fue contactada por el director general de la Fiesta Nacional del Chamamé, Jorge Sívori.

Con apenas un mes y cinco días de anticipación, la artista de 72 años definió su participación con la propuesta de sumar al escenario a sus nietos que se dedican a la música.

"Apurate José", "Bajo el cielo de Mantilla", "A la abuela Emilia", "Retrato de un pescador", "Esa musiquita", "Pedro canoero" y el instrumental "Cherubichá", de Armando Nelli.

La acompañaron su hijo Camilo en bajo, sus nietas Luciana en voz y Emilia en piano y su nieto Ezequiel en guitarra.

Camilo, tocó muchos años conmigo, es compositor y autor, es el papá de Ezequiel y de Emilia, asi que ellos se criaron escuchando esto, y Luciana es hija de Federico, que también se pasó la vida escuchando y haciendo música, por lo que la música del Litoral es un lenguaje que lo tienen muy incorporado, los presentó Teresa durante una conferencia de prensa posterior a la actuación.

Siempre que se sale a un escenario uno rinde un examen, interno al menos, porque uno tiene un compromiso con la música que hace y que hereda y eso se duplica en Corrientes, dijo luego de la actuación en la fiesta que cumple 30 ediciones.

Aseguró que al recibir la propuesta para cantar en Corrientes dijo a los organizadores: Voy a ir, pero a cantar con mis nietos, un poco a plantar una semilla; me gustaba que tengan esta experiencia, que vivieran el venir a este fantástico escenario y a esta provincia donde el chamamé es una religión.