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El milagro que llevó al cura Brochero a la beatificación

Nicolás tenía sólo 11 meses cuando sufrió un grave accidente automovilístico donde quedó comprometida su vida. La fe de sus padres, familiares y amigos en el cura gaucho y su intercesión, lo salvaron.

“Nico” tiene 13 años. Su caso es el que motivó una investigación de la Iglesia Católica que derivó en la acreditación del milagro atribuido al cura José Brochero y, por ende, a su beatificación.

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Cuando tenía 11 meses, Nicolás junto a sus padres y abuelos maternos, sufrió un terrible accidente de tránsito que le causó gravísimas heridas y el pronóstico médico se encaminaba hacia una “vida vegetativa”. Los estudios clínicos decían que Nicolás, producto de los golpes sufridos, no iba a poder ver, escuchar, hablar ni caminar.

Osvaldo Flores, relató por LT 10 el accidente ocurrido la noche del 28 de septiembre de 2000, en Falda del Cañete. Una camioneta sin luces se cruzó de carril y embistió al vehículo en el que iban él, su esposa y los padres de ella.

“En el momento mismo del accidente, cuando Nicolás comienza con insuficiencia respiratoria y me doy cuenta que era muy grave le pedí y le supliqué a Brochero que interceda ante Dios Nuestro Señor para que le salve la vida, que por favor no se fuera a morir, ese pedido lo hice convencido de que Brochero me acompañaría”, dijo Flores.

Osvaldo, comentó que “cuando el médico me comunica que el estado de Nicolás es gravísimo, que hay muy pocas esperanzas de vida y que debían intervenirlo quirúrgicamente, pero no sabían si resistiría la cirugía y que si pasaba esa instancia las secuelas eran impredecibles, en ese momento, reiteré el pedido por su vida rogando en este caso que no le quedaran secuelas. También la familia desde que se anotician del accidente y la gravedad de Nicolás piden a Brochero por su vida. Posteriormente fue intenso y permanente el pedido a Brochero por la recuperación de Nicolás, que día a día, se sigue produciendo”, agregó.

En cuanto a la comunicación a la Iglesia, de lo que ellos ya consideraban un milagro, el papá de Nicolás expresó que "nosotros siempre estuvo la convicción, la certeza de que la vida y recuperación de Nicolás era un Milagro, reforzada por las manifestaciones de algunos médicos que se expresaban en ese sentido. A sólo a poco más de un año del accidente, le acercamos al Padre Ricotti (en ese entonces párroco de Villa Cura Brochero) una carta comunicando lo que para nosotros era una gracia especial concedida por la intercesión del Cura Brochero".

"Cuando en 2009 comenzó el proceso de estudio del presunto milagro en el Arzobispado de Córdoba, lo vivimos con una gran emoción en lo familiar, con mucha esperanza ya que hacía mucho tiempo que se esperaba un milagro para que Brochero pudiera estar en los altares", manifestó Osvaldo, y sostuvo que "sentimos una gran responsabilidad y compromiso para aportar todos los elementos que el tribunal nos fue requiriendo y con la tranquilidad de que Brochero estaba presente en cada paso de la causa; fue increíble ver como se iban dando las cosas".

Además, Osvaldo contó que "desde lo espiritual vivimos este proceso a la luz de la Fe, y así como desde el momento del pedido, se hizo con la convicción de que se concedería, en una sincera entrega a Dios y a Brochero; de la misma manera tuvimos la certeza de que el pedido de todos, iba a ser escuchado. Nos aferramos con mayor fuerza a la oración para la beatificación de Brochero. En cada paso del proceso iba surgiendo un infinito agradecimiento. Nicolás para nosotros es un continuo milagro que nos recuerda cada día que Dios es lo esencial en nuestras vidas, como nos enseña Brochero y tratamos de vivirlo de ese modo".

Este 14 de septiembre, él y su familia estarán en Villa Cura Brochero en la ceremonia de beatificación.

Fuente: Lt10Digital