Economía
Domingo 15 de Octubre de 2017

¡Teléfono señores empresarios!

Los desafíos del mundo hoy y las proyecciones de San Juan buscan despertar la reacción de quienes tienen la obligación de una respuesta con se condiga con la necesidad imperiosa de crecimiento. Empresas vs Estado es una controversia inútil y vergonzosa.

El coloquio de IDEA, que es ni más ni menos que la cumbre Empresaria del año; reúnió a ejecutivos, políticos, representantes gremiales , deportistas y líderes de todos los ámbitos. El lema de este año fue: "TransformándoNOS" lo cual derivó por la forma escrita; en una fuerte interpelación a los dueños de empresas de nuestro país en la necesidad de marcarles que durante muchos años hubo pasividad en el sector y hoy claramente se requiere espíritu de protagonismo.

El rol paternalista del Estado es un perfil que quedó vetusto y a la luz de los resultados de sus efectos; demuestra que genera una dependencia no solo peligrosa sino también anodina. Peligrosa porque el "papá Estado" se convierte en el único líder absoluto no solo en la Administración de lo público, sino también en el manejo de las acciones de las empresas generando una dependencia y a la vez una dádiva y clientelismo de quienes aceptan las condiciones que esa posición demanda. Sin pelos en la lengua: "Estado sos el que tiene la plata...cuánto queres para darme a mí los beneficios del manejo de tal o cual negocio, obra pública, concesión o lo que fuere". Eso se traduce en una sola palabra. Coima.

Anodina porque con ese esquema paternal, jamás podrá una Nación generar condiciones de crecimiento para la economía y la sociedad si solo existe una única posición que el Presidente de turno ostente, relegando a los demás nada más que la posibilidad de aceptarlo. Si te gusta bien ... y si no...también. Nuestros políticos durante gran parte de la historia argentina prefiririeron ese tipo de líder, aunque en el discurso público jamás lo reconozcan.

Hoy la realidad nos demanda otro compromiso, Nada más y nada menos que a cada uno ponerlo en su lugar. El Estado en su lugar y objetivo de brindar herramientas para que el sector privado se desarrolle; generar las condiciones para que eso redunde en trabajo, economía estable y también previsibilidad. Parece una utopía; pues no debería serlo... no es ni más ni menos que su misión. A su vez, el Empresariado deberá romper sus propios paradigmas para generar sus propias condiciones de competitividad. Claro está que necesita de un Estado que ponga reglas claras, ordenadas, estables y no cambien según el Gobierno de turno. El Estado incluye a los tres Poderes, por lo que la seguridad jurídica también tiene una gran deuda con la sociedad y es uno de los principales aspectos que con razón observan los inversores.

La transformación que se exige hoy a los empresarios requiere en primer lugar salir de su espacio de confort y dejar la queja; que se ha convertido con razón o no, en el deporte elegido para poder justificar sus propias deficiencias.

San Juan viene generando acciones históricas que potencian las posibilidades del sector privado. El túnel de Agua Negra es un muy buen ejemplo. El Gobierno hará tremenda megaobra vial binacional que cuesta la friolera suma de 1500 millones de dólares; y surge la pregunta ... después qué?. ¿Tendrá que ser el Gobierno el que construya hoteles, salas de convenciones, estaciones de servicio y ponga el kiosco- burdel para que el camionero que pase por estas rutas, tenga su consabido entretenimiento?. En este último caso, tal vez parezca una exageración pero elijo el ejemplo para demostrar que hay una infinidad de situaciones que ese túnel va a generar y que como provincia tengo la oportunidad que nunca en la historia tuve para convertirla en un polo de desarrollo productivo. Aquí es donde se verá la impronta y destreza de nuestros empresarios para aprovecharlo y esa es la idea.

Los tiempos de acusaciones y culpas terminaron y llegó el momento de tomar la sartén por el mango y empezar a buscar dar el primer golpe porque quien duerma en los laureles o no asuma sus responsabilidades se tendrá que conformar en ver como otros ocupan el lugar que se me presentó primero a mí y dejé perder. El problema de eso es que no solo es una oportunidad empresaria perdida, es también una oportunidad perdida para que el dinero que se genere por el desarrollo, no quede en San Juan. Está muy bueno que inversores internacionales pongan plata en la provincia porque eso genera trabajo y dinamiza la economía, pero cierto es también que la plata por la rentabilidad que logran es plata que se llevan o no siempre se reinvierte.

El llamado de atención es para despertar a un tiempo moderno, diferente y que se proyecte a un destino que tenga esas mismas cualidades. La empresa privada es la razón y el gran bien del Estado, sus principales referentes vienen de una historia de sacrificio y de hombres y mujeres que entiendieron la importancia de la cultura del trabajo, hoy no hay más que recordar a quienes fundaron a esas empresas para seguir su ejemplo, aggiornarlo o acomodarlo a las condiciones y las demandas del mundo, San Juan se los agradece.

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