Economía
Viernes 02 de Marzo de 2018

Los mercados internacionales se hunden por temor a "guerra comercial" por el acero

Las plazas asiáticas y las bolsas europeas abrieron en baja por la caída de Wall Street. Esto fue luego de que Trump anunciara aranceles a las importaciones de acero y aluminio.

Las principales bolsas europeas operan con fuertes bajas, afectadas por las caídas de Wall Street y de las plazas asiáticas después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciase la imposición de aranceles a las importaciones de acero y aluminio.


El FTSE 100 de Londres se hunde 1,2%, mientras el Dax de Fráncfort se derrumba 2,5%, el CAC 40 de París cede 2,1%, el Ibex 35 de Madrid 1,5%, y el FTSE MIB de Milán baja 2,1%.


En tanto que las acciones japonesas bajaron a un mínimo de dos semanas y medio, con un fuerte declive en siderúrgicas y fabricantes de vehículos.


El mercado se vio afectado además luego de que el jefe del Banco de Japón dijo que consideraría finalizar su política monetaria ultralaxa si la inflación alcanza la meta oficial en el año que cierra en marzo de 2020, comentarios que elevaron al yen y desencadenaron una venta masiva de bonos.


El Nikkei registró un descenso de 2,5 por ciento a 21.181,64 puntos, su nivel de cierre más bajo desde el 14 de febrero. En la semana el índice bajó un 3,2 por ciento. El índice general Topix perdió un 1,8 por ciento a 1.708,34 unidades.


Trump declaró en la víspera que impondría fuertes aranceles a las importaciones de 25% para el acero, y de 10% para el aluminio, para proteger a los productores de Estados Unidos, lo que podría desencadenar represalias de socios comerciales como China y Europa y ayudó a provocar una ola de ventas en Wall Street.


Tras el anuncio de Donald Trump de aplicar aranceles y cuotas a la importación de acero y aluminio, tanto Brasil, Canadá, México y la Unión Europea advirtieron que reaccionarán para evitar un posible impacto en sus economías.


El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker advirtió que reaccionará "firmemente" en los próximos días. "No nos quedaremos cruzados de brazos mientras nuestra industria es golpeada por medidas injustas que ponen en riesgo miles de empleos europeos", dijo este jueves.


La decisión de Trump "parece ser una descarada intervención para proteger la industria doméstica de Estados Unidos", añadió Juncker. "El proteccionismo no puede ser la respuesta para nuestro problema común del sector del acero. En lugar de brindar una solución, esta iniciativa sólo puede agravar la cuestión", dijo.


Brasil anunció que intentará una negociación amigable con EE.UU. para evitar las "significativas pérdidas" que sufriría pero aclaró que no descarta demandar la medida en los foros competentes.


"El Gobierno brasileño espera trabajar constructivamente con los Estados Unidos para evitar la eventual aplicación (del aumento de los aranceles), lo que provocaría pérdidas significativas a los productores y consumidores de ambos países", advirtió el Ministerio de Industria y Comercio en un comunicado.


El Gobierno brasileño "no descarta eventuales medidas complementarias, en el ámbito multilateral y bilateral, para preservar sus intereses en este caso concreto", agrega la nota al admitir que Brasil puede recurrir incluso a la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra la restricción comercial.


El Ministerio de Industria y Comercio afirmó en su comunicado que Brasil "recibió con enorme preocupación" el anuncio de las barreras de EE.UU. a las importaciones de acero y aluminio, ya que, "en caso de que de que sea confirmado, la restricción comercial afectará las exportaciones brasileñas de ambos sectores.


La nota recuerda que el ministro brasileño de Industria y Comercio, Marcos Jorge, se reunió el pasado martes con el secretario de Comercio de Estados Unidos, Wilbur Ross, para reiterarle precisamente "que el acero brasileño no representa una amenaza a la seguridad nacional estadounidense".


En la reunión, agrega el comunicado, el ministro brasileño le recordó a su par que las estructuras productivas siderúrgicas de ambos países son complementarias debido a que cerca del 80 % de las exportaciones brasileñas de acero son de productos semimanufacturados, que son un importante insumo para la industria siderúrgica estadounidense.


Igualmente le explicó al ministro estadounidense que Brasil es el mayor importador del carbón siderúrgico de ese país, con compras que sumaron 1.000 millones de dólares el año pasado, ya que este producto es un insumo importante para los productores brasileños de acero.


De acuerdo con el ministro, tras destacar que los dos países son importantes y tradicionales socios comerciales, Ross le manifestó su disposición a "buscar soluciones positivas" y le explicó que "la eventual decisión de aplicar la elevada tasa arancelaria puede ser objeto de recursos por parte de los países interesados".


Canadá también prometió responder al anuncio con "medidas para proteger sus intereses comerciales y sus trabajadores", dijo la ministra de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, que calificó la imposición de aranceles como "absolutamente inaceptable".


Según Freeland, Estados Unidos tiene un superávit comercial en el sector del acero de 2.000 millones de dólares (1.300 millones de euros). "Canadá compra más acero estadounidense que cualquier otro país del mundo, lo que representa más de la mitad de sus exportaciones", sostuvo.


La UE había advertido la semana pasada que estaba dispuesta a gravar las importaciones de whisky bourbon y motos de la marca Harley Davidson de Estados Unidos si Washington imponía aranceles a las importaciones de acero y aluminio, aunque no detalló qué medidas podría adoptar.


En 2005, la UE presentó una lista de productos estadounidenses que podían ser gravados con aranceles. En aquel momento fue a raíz de una disputa por la llamada Enmienda Byrd, con que el Gobierno norteamericano quería proteger a los fabricantes nacionales del metal, electrodomésticos y alimentos de la competencia extranjera.


En enero la administración de Trump decidió aplicar aranceles de un 30 por ciento a la importación de lavadoras domésticas y paneles solares, lo que afecta a China, Corea del Sur y México.


Por su parte en México, otro de los países que impactaría gravemente, la Cámara Nacional de la Industria del Hierro y el Acero pidió que "se responda de forma recíproca e inmediata" a la eventual imposición de tarifas.


La cámara apuntó que dejar a México fuera de semejante medida sería fundamental para "evitar una guerra comercial que afectaría las cadenas productivas de ambos países".


También la canciller alemana, Angela Merkel, criticó los planes. "El Gobierno federal rechaza estos aranceles", dijo Steffen Seibert, portavoz de la jefa de Gobierno. "El problema de los excesos de capacidad de acero y aluminio en el mundo no se solucionará de esta forma. Nadie puede estar interesado en una guerra comercial, tampoco Estados Unidos", agregó.


La poderosa Federación Alemana de Fabricantes de Maquinaria e Instalaciones Industriales (VDMA) también advirtió que los aranceles estadounidenses podrían desatar un conflicto comercial global. Alemania exportó maquinaria a Estados Unidos en 2017 por valor de 18.000 millones de euros (22.000 millones de dólares), un 11 por ciento más que en 2016.

Fuente: ámbito financiero

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