Entre las modificaciones que analiza la Casa Rosada aparece la habilitación del delivery de medicamentos de venta libre y la autorización para realizar compras online con entrega a domicilio. Además, el borrador contempla flexibilizar las condiciones para abrir farmacias y permitir nuevas estructuras comerciales vinculadas al expendio de remedios.
Uno de los puntos que más controversia genera es la posibilidad de que ciertos medicamentos de venta libre puedan comercializarse en supermercados, kioscos y otros comercios habilitados, una idea que ya había provocado una fuerte disputa política y judicial durante 2024.
Desde el Gobierno argumentan que el objetivo es ampliar el acceso a medicamentos, especialmente en localidades alejadas o zonas rurales donde muchas personas tienen dificultades para llegar a una farmacia.
Según datos incluidos en los informes técnicos oficiales, unas 4,7 millones de personas viven a más de cinco kilómetros de una farmacia entre ida y vuelta. Dentro de ese universo, cerca de 790 mil habitantes deben recorrer más de 50 kilómetros para acceder a medicamentos y alrededor de 205 mil personas superan incluso los 100 kilómetros.
La administración nacional sostiene que las restricciones actuales afectan principalmente a adultos mayores, familias monoparentales y habitantes del interior profundo. También aseguran que una mayor competencia podría generar mejores condiciones de acceso y precios más bajos.
Sin embargo, el avance de la desregulación despertó una fuerte reacción en el sector farmacéutico. Distintas entidades advirtieron sobre riesgos sanitarios vinculados a la automedicación, la falsificación de productos y la pérdida de controles profesionales.
“Que un medicamento sea de venta libre no significa que sea inocuo”, señalaron desde la Confederación Farmacéutica Argentina.
Desde el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos también cuestionaron el proyecto y alertaron sobre posibles problemas de trazabilidad y conservación de medicamentos, especialmente en ventas realizadas a través de plataformas digitales.
Actualmente, la venta de medicamentos fuera de farmacias continúa siendo un tema judicial abierto. Durante 2024, la Justicia suspendió artículos del DNU 70/2023 que habilitaban el expendio sin control farmacéutico tras presentaciones realizadas por colegios profesionales de distintas provincias.
Mientras tanto, algunas jurisdicciones comenzaron a avanzar por cuenta propia. Río Negro, por ejemplo, aprobó recientemente un esquema que incorpora receta electrónica, telefarmacia y entrega a domicilio bajo supervisión profesional.
Con este nuevo proyecto, el Gobierno nacional busca reinstalar una discusión que mezcla acceso, negocios, salud pública y controles sanitarios, en uno de los debates más sensibles del sistema de salud argentino.