La etapa recorrió 119,6 kilómetros entre León y Astorga y estuvo marcada por un ritmo intenso de principio a fin. Fue además la última gran oportunidad para las velocistas antes de que la competencia ingrese en el terreno más duro: la montaña.
Mientras las favoritas pelearon adelante en el sprint final, Dibella volvió a cumplir con una actuación sólida, manteniéndose dentro del grupo principal y acumulando experiencia en la carrera más importante de su joven trayectoria.
En la clasificación general, la sanjuanina aparece en el puesto 115°, a poco más de una hora de la líder, la belga Lotte Kopecky, una de las máximas referentes del ciclismo mundial.
Más allá de los números, la presencia de Delfina ya representa un hecho histórico: es la primera ciclista argentina en competir en esta prueba, una de las tres grandes vueltas del calendario internacional femenino.
Ahora llegará el verdadero desafío. Desde este viernes comenzarán las etapas de montaña, consideradas las más duras de la competencia. La sexta jornada unirá Gijón con Les Praeres, sobre 106,5 kilómetros y más de 2.000 metros de desnivel positivo, con final en un puerto de primera categoría.
Allí empezará otra carrera. Y Delfina buscará seguir resistiendo entre las mejores ciclistas del planeta.