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De mal en peor

Colón quedó eliminado de la Copa Argentina, al caer 2-1 frente a Platense. Diego Pozo, en contra, y Juan Olivares anotaron para el Calamar, en tanto que Rubén Ramírez marcó para el elenco Sabalero.

Mariano Cassanello

ovacion@unosantafe.com.ar

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Tres partidos fueron suficientes para desatar una crisis futbolística que parece no tener solución en lo inmediato, ya que las ilusiones que se generaron a comienzos de año se estrellaron con la dura realidad que hoy vive Colón. Un punto sobre seis en juego en el Torneo Final, en el que fue vapuleado por Lanús y luego rescató un empate como local ante San Martín de San Juan, con un penal regalado por Mauro Vigliano.

Y ayer quedó eliminado de la Copa Argentina, al perder 2-1 con Platense, equipo que milita en la “B” Metropolitana, es decir dos categorías por debajo del conjunto rojinegro, algo que no se notó en ningún momento a lo largo de los 90 minutos que se disputaron en el estadio Bicentenario de Catamarca.

Preocupante por donde se lo mire, porque Roberto Sensini puso en cancha un equipo con mayoría de titulares y en el segundo tiempo mandó a la cancha a su goleador como es Emmanuel Gigliotti, en un acto de desesperación por intentar evitar el papelón que significaba perder con el combinado Calamar.

Colón jugó un primer tiempo en el que prolongó los enormes defectos mostrados en los dos primeros partidos, pero en este caso fue más preocupante porque enfrentó a un rival inferior en cuanto a la jerarquía de sus jugadores por lo cual resulta inadmisible el rendimiento del conjunto Sabalero.

Fue superado en todos los sectores por Platense que terminó justificando el resultado parcial que se originó tras un remate de Sebastián Matos que se estrelló en el travesaño y cuando la pelota se alejaba del arco le rebotó a Diego Pozo para terminar durmiendo en la red.

Se jugaban 19 minutos, y el resultado no era sorpresa, ya que hasta ese momento el elenco calamar era quien se plantaba mejor en la cancha y ganaba los duelos individuales, un Colón apático que caminaba la cancha y al cual le faltaba cambio de ritmo y sorpresa.

En los primeros 45 minutos el equipo conducido por Roberto Sensini prácticamente no inquietó al arquero rival y eso es una muestra contundente de lo mal que jugó, de hecho las situaciones más propicias para aumentar el resultado estuvieron en los pies de Jorge Medina a los 22 minutos, cuando entrando por derecha remató y el disparo fue neutralizado por Pozo. Y a los 30’, cuando Juan Olivares dentro del área remató y el boliviano Ronald Raldes terminó despejando al córner. En el complemento, el entrenador Sabalero decidió los ingresos de Martín Luque y Gabriel Graciani para abrir la cancha por los costados, en reemplazo de un inexpresivo Lucas Mugni, como así también de Adrián Bastía, quien fue superado en la mitad de la cancha y salió con un problema físico.

Los cambios le hicieron bien al equipo y sobre todo el empate al minuto de juego cuando Bruno Urribarri desde la izquierda envió un centro para que Rubén Ramírez de cabeza se anticipara a todos y estableciera la igualdad parcial. Ideal comienzo hacía presagiar que Colón lo podía dar vuelta, ya que en los minutos siguientes Platense acusó el impacto y el Sabalero lo empujó contra su arco.

A los 11 minutos, Maximiliano Pellegrino de cabeza estuvo cerca de poner en ventaja al conjunto rojinegro, pero tres minutos más tarde, Urribarri perdió la pelota en la mitad de la cancha, Jorge Medina trepó por la banda derecha despachó un centro para que Matos de cabeza se la bajara a Juan Manuel Olivares y éste con todo el tiempo del mundo y ante la pasividad de Pellegrino y Caire rematara de media vuelta para decretar el 2-1.

Quedaba media hora para intentar revertir la historia, en ese lapso el elenco dirigido por Sensini dispuso de varias chances para empatar, pero por impericia a la hora de resolver terminó desperdiciando toda oportunidad de dar vuelta la serie. La más clara fue un cabezazo de Ramírez a los 39 minutos, que Matos terminó despejando en la línea, y en los instantes finales Gigliotti pudo empatar también por la vía aérea, pero sin la eficacia de siempre.

Colón y otro fracaso futbolístico, como hace un año con Sarmiento, ahora el verdugo fue Platense, quien le terminó dando una lección de humildad como manifestó Hernán Bernardello en el final del pleito.