"Es un proceso pasar de un sistema inquisitivo a uno acusatorio donde es el fiscal el que investiga", explicó y dijo que "el delito que más afecta a la provincia es el que se efectúa contra la propiedad, en todas sus formas (escruche, robo armado, arrebato etc).
Esto los anima a resolver varios problemas de "estancamiento" de causas y de repetición de tratamientos en delincuentes reincidentes. "Hay reos que tenían hasta 40 ingresos al penal", aseguró.
Por esta razón y por el dato oficial que marca que "en San Juan se registran entre 35 y 50 hechos de Flagrancia en un mes", están animados a la espera de buenos resultados.
La manera de juzgar será la siguiente. El delincuente que sea sorprendido con las manos en la masa o escándase con un botín (o parte del mismo) debajo del brazo será puesto a disposición de la Justicia de Flagrancia (el fiscal lo investigará y le presentará las pruebas al juez quien por fin lo enjuiciará). "Esta gente que será juzgada de manera exprés y se llegará a una rápida condena", explicó Baistrocchi.