No te acuestes con el pelo mojado: Hay muchas personas que tiene la manía de irse a dormir con el pelo húmedo. Aunque en verano se está más fresquito, es un hábito muy dañino para la salud del pelo. El cuero cabelludo sufre con la humedad y va perdiendo fuerza y va debilitándose. Además, el problema viene al día siguiente. A ver quién es la guapa capaz de desenredar el lío de pelo, enroscado…
Cuidado con el secador y la plancha: Aunque es inevitable usar constantemente el secador y la plancha, no es recomendable abusar de las altas temperaturas que pueden llegar a alcanzar estos aparatos.
En cuanto al uso del secado, usar siempre la boquilla y mantener siempre una distancia considerable respecto al pelo.
Los enredos NO con el pelo seco: A la hora de desenredar el pelo, evita hacerlo en seco, ya que no solo sufrirás más tirones y el cepillo no se deslizará bien, sino porque el pelo se rompe con más facilidad. Perderás no solo volumen, también resistencia.
No abuses de las lacas y geles: Cuidado con los productos de fijación. Aunque las lacas, las espumas, los geles, las gominas… son nuestros amigos a la hora de peinarnos y nos permiten dominar hasta las cabelleras más rebeldes, sus fórmulas son agresivas para el pelo: lo ensucian con más facilidad, lo resecan, lo apagan…
No presiones el pelo: Si eres de las que te encanta hacerte recogidos, eres una apasionada de las colas de caballo y de los moños muy tirantes, debes saber que esta costumbre no es del todo saludable. Además de provocar dolor de cabeza, hace que el cuero cabelludo que está en tensión sufra y se resiente.
No duermas con el pelo recogido: Aunque tengas calor, o el pelo se te enrede con facilidad, procura no dormir con el pelo recogido. El cabello necesita respirar así que cuando se hora de ir a la cama, suéltate la melena. Fuente: nosotras.com