Conmoción en el Garrahan por el pediatra detenido por pornografía infantil: "No lo podemos creer"
Es reconocido en toda la región, tiene prestigio y cuando se nombra al Garrahan, todos saben que se habla del hospital pediátrico más destacado del país. Pero de repente la noticia de la detención -dentro del centro de salud- del médico Ricardo Russo, acusado de producir y distribuir pornografía infantil, fue como una bomba que devastó a todo el personal del lugar. Este miércoles hubo sorpresa y conmoción entre los profesionales que no pueden creer lo que pasó.
Es un silencio que lastima. Algunos médicos salen del hospital apurados, con la cabeza gacha, ocultándose ante las cámaras y los periodistas que esperan afuera. Otros cuentan, pero prefieren no revelar su nombre. Todos están incrédulos, todos están heridos: "No lo podemos creer. Es un desprestigio para nosotros que le ponemos todos los días nuestro corazón al trabajo", dicen.
No hubo comunicación oficial a sus empleados por parte de las autoridades del Garrahan. Tampoco una reunión. Los más de 4.000 trabajadores se enteraron por los medios de comunicación, por las redes sociales o porque algún compañero les avisó por WhatsApp. Muy poquitos sabían que el martes por la tarde en el estacionamiento del hospital pediátrico habían detenido a Russo, jefe del servicio de Inmunología y Reumatología, acusado de tenencia, producción y distribución de pornografía infantil.