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“Con la seguridad no se jode”, dijo el ministro Raúl Lamberto

Fue después de las múltiples críticas que surgieron de algunos dirigentes del peronismo acerca de la falta de soluciones a los altos índices de criminalidad. El funcionario pidió más colaboración.

“Con la seguridad no se jode, con la seguridad no se juega”, con esas palabras el ministro del área, Raúl Lamberto, pidió a algunos dirigentes de la oposición que no sólo se esfuercen en hacer críticas y quejarse sino también en colaborar con propuestas concretas que ayuden a reducir los niveles de violencia y criminalidad en la provincia.

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Los dichos del funcionario santafesino se enmarca en la pelea dialéctica que en los últimos días afloró en la política cuando una militante social de la ciudad de Rosario murió después de ser alcanzada por una balacera entre dos bandas antagónicas y un violento tiroteo a tres integrantes del Movimiento Evita por parte de presuntos “soldaditos del narcotráfico”.

En ambos casos, el tráfico y comercialización de estupefacientes parecen haber sido los desencadenantes de la violencia. Sobre esa situación, el PJ cargó contra el gobierno provincial por su presunta falta de sensibilidad ante ese tipo de casos y el fracaso de políticas para combatir delitos. Desde el oficialismo, en tanto, reiteraron que el narcotráfico es de competencia federal y que la Nación poco hace para darle una mano a Santa Fe.

“La cuestión de la venta de drogas no es solamente un tema que debe ser abordado localmente sino también nacionalmente. Por eso, necesitamos trabajar de forma coordinada con la Nación, con los municipios y con la sociedad civil. Sabemos que se trata de un flagelo complejo, que excede a una provincia, pero desde todo punto de vista nosotros como gobierno tenemos la voluntad real y concreta de que esto se tiene que modificar”, indicó Lamberto a Diario UNO.

También negó que falte sensibilidad o predisposición para escuchar los reclamos. “Nosotros prácticamente nos reunimos a diario con vecinales, con presidentes de comunas, con intendentes. La política del ministerio es de diálogo, y estamos convencidos de que no puede haber alternativas que no sean en base a conversar y de compromiso de toda la ciudadanía para buscar soluciones a temas tan complejos”, aclaró.

Peleas estériles

—La oposición está reclamando que usted los invite al diálogo, ¿lo hará?

—Nosotros estamos en diálogo continuo con la oposición. Uno siempre valora a aquellos sectores de la oposición que tienen actitudes constructivas, valoro lo que hizo una parte importante del justicialismo al haber sancionado una ley de emergencia en seguridad, que es un instrumento muy importante para el momento que se está viviendo. Eso es un ejemplo claro de armonía y convivencia en un tema serio y grave como lo es la inseguridad.

“Otros sectores que creen que se puede jugar a la política con el tema de la inseguridad se equivocan, porque es un tema que afecta no solamente a nuestro país y a nuestra provincia sino también a todos los países de América latina. Nosotros entendemos que estamos ante un hecho de extrema gravedad, que incluso excede los márgenes nacionales, y por eso hay que sacar del debate partidista el tema de la inseguridad y trabajar en forma conjunta”, agregó el ministro en alusión –principalmente– a la diputada María Eugenia Bielsa y al secretario de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos.

Esos dos dirigentes del kirchnerismo fueron los que castigaron al Frente Progresista por los hechos de inseguridad. La ex vicegobernadora hasta se quejó de las vacaciones que se tomó Antonio Bonfatti en momentos de alta tensión social, fundamentalmente en Rosario, y el funcionario nacional dejó entrever que se liberan zonas a la delincuencia porque “en Santa Fe para ver policías hay que ir a los partidos de fútbol”.

—Lamberto, usted conoce a varios de los legisladores del PJ que están haciendo críticas, ¿qué análisis hace de esos reclamos?

—Conozco lo que es la vida política, no me meto con elementos personales ni avanzo sobre cuestiones o debates que no conducen a nada. Lo único que yo digo es que con la seguridad no se jode, con la seguridad no se juega, con la seguridad se coordinan políticas y se trabaja en forma conjunta. Y yo exhorto a todos los que quieren construir esta realidad que trabajemos en forma conjunta.

“No voy a entrar –continuó el ministro– en la variante de los que quieren hacer bandera política en base a la seguridad, porque nadie puede sacarse el sayo, ni en esta provincia ni en el país por la realidad que se está viviendo”.

—¿Cómo califica la situación de seguridad en la provincia?

—Es una situación preocupante y compleja, pero yo tengo esperanza. Creo que hay que seguir trabajando con todos nuestras fuerzas para cambiar una realidad difícil.

Casos concretos

—Ministro, el viernes pasado dos delincuentes disfrazados de policías ingresaron a un domicilio particular y asaltaron a sus ocupantes, ¿es tan fácil comprar uniformes policiales?

—Yo creo que es muy importante estar alertas porque para comprar uniformes de policía es necesario acreditar quién es el que lo quiere comprar, porque el interesado tiene que ir personalmente y mostrar sus credenciales. Muchas veces hay imitaciones, entonces lo importante es no abrirle la puerta a cualquier y comunicarse con el 911 ante la más mínima duda o sospecha.

“De todas formas, creo que lo que pasó fue un hecho aislado porque no hay antecedentes similares. Lo que uno da como mensaje es que estemos todos alertas para impedir que estos inescrupulosos que intentan engañar a la gente con uniformes públicos no puedan seguir generando hechos delictivos”, agregó.

—En Santa Fe ya hubo cinco homicidios en 15 días.

—Es lo que ya planteé: hay situaciones de violencia que son muy importantes en la sociedad y estas situaciones de violencia muchas veces generan conflictos interpersonales muy serios. Si a esos conflictos interpersonales uno le agrega el uso de armas de fuego la situación es mucho más violenta. De todas maneras, lo importante es que trabajemos de forma coordinada, tratando de bajar un cambio en los niveles de convivencia y aportando armonía en la sociedad.