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¿Cómo saber si un niño tiene alergia a la leche?

Se estima que, en la Argentina, más de 150 mil niños de hasta cinco años padecen alergia a la leche.

La alergia a la proteína de la leche de vaca es una de las más frecuentes en la infancia, con una prevalencia que va en aumento. Sin embargo, el diagnóstico suele tardar. Esto sucede porque los síntomas pueden ser confundidos con otras afecciones.

Esta alergia se produce cuando el menor presenta una reacción desproporcionada al consumir leche o sus derivados. Se estima que en la Argentina más de 150 mil niños menores de 5 años padecen esta condición, que se da en uno de cada 12 recién nacidos.

La mayoría de las alergias alimentarias son a la leche de vaca, al huevo, a la soja, al trigo, a los frutos secos, al pescado, a los mariscos y al maní. Las dos primeras son las de mayor relevancia en nuestro país.

“La alergia a la proteína de la leche se presenta en el primer año de vida y suele llevar un tiempo hasta su identificación y diagnóstico, período que afecta particularmente al niño y a todo su entorno familiar”, consideró Jorge Martínez, Director del Comité Científico de Pediatría de la Alergia Alimentaria y Anafilaxia de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC).

Los síntomas más comunes son problemas gastrointestinales e inespecíficos como reflujo, cólicos persistentes, diarrea y sangrado en materia fecal. También puede involucrar la piel, con eczemas que cuestan tratar, ronchas o hinchazón en labios y párpados.

Si no se detecta a tiempo, en algunos casos la condición puede llegar a provocar retraso en el crecimiento y, con menor frecuencia, algunos chicos presentan una reacción alérgica severa con riesgo potencial de muerte, denominada ‘anafilaxia’. Por eso, ante la aparición reiterada de los primeros síntomas, se recomienda la consulta con un especialista en alergías, que podrá establecer un diagnóstico y un tratamiento adecuados.

Qué hacer tras el diagnóstico

“Las alergias alimentarias han cobrado más importancia debido a su drástico aumento en los últimos años, con mayor relevancia en niños, considerándose ’'la segunda oleada’ de la epidemia alérgica, impactando en la calidad de vida del paciente y su familia”, sostuvo la doctora Karina López, pediatra especialista en Alergia e Inmunología Infantil.

La especialista señaló que la alergia a la proteína de leche es una condición benigna y transitoria y se resuelve cerca de los tres años en la mayoría de los chicos. Pero un pequeño porcentaje de pacientes no logra la tolerancia.

Como la proteína de la leche atraviesa la leche materna y el pequeño se expone de forma indirecta al ser amamantado, el tratamiento inicial consiste en la llamada ‘dieta de exclusión’, en la que la mamá deja de consumir todo producto lácteo, derivado o plato que se prepare con este líquido como el puré.

En el momento en el que el chico incorpora alimentos a la dieta además de la lactancia materna, tampoco puede consumir ninguno con componentes de la leche de vaca.

“Entre las acciones para prevenir las alergias alimentarias, en general se recomienda fomentar a la madre una dieta variada y saludable sin restricción de alimentos alergénicos durante el embarazo o la lactancia, evitar el humo del tabaco durante el embarazo, favorecer el parto vaginal, promover la lactancia materna exclusiva los primeros cuatro a seis meses, y sostenerla aún si hay necesidad de fórmulas especiales o al introducir los alimentos complementarios independientes del riesgo de alergia”, concluyó López.

FUENTE: TN

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