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Cannabis medicinal: cuáles son sus propiedades

Ya se han catalogado más de 700 variedades diferentes del canabbis y se cree que existen muchas más.

A partir de la década de los ’60 surgieron descubrimientos científicos relacionados con la identificación de fitocannabinoides (componentes de la planta de cannabis) junto a flavonoides y terpenoides, entre otros. También se trabajó en el sistema endocannabinoide, con sus receptores y cannabinoides endógenos. Dichas investigaciones, lideradas en Israel por el profesor Raphael Mechoulam, marcan el inicio de sendas claras a transitar en nuevos marcos regulatorios, en educación e investigación básica y clínica.

Ya se han catalogado más de 700 variedades diferentes de cannabis y se cree que existen muchas más, todas con diferentes perfiles químicos y cantidades de fitocannabinoides en investigación.

Los fitocannabinoides más estudiados son el DELTA 9 Tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). Los dos presentan efectos benéficos y adversos en continuo estudio. A saber:

Efectos del THC: antiemético, analgésico, antiinflamatorio, neuroprotector, antioxidante, relajante muscular, antinauseoso, antitumoral, orexigénico (estimulación del apetito), entre otros.

Efectos del Cannabidiol: antibacteriano, anticonvulsivante, hipoglucemiante, analgésico, antiemético, antidepresivo, ansiolítico, antipsicótico, antitumoral, neuroprotector, antiinflamatorio, inmunomodulador, anorexígeno, entre otros.

Los efectos adversos más comunes conocidos de estos componentes son sensación de cansancio, somnolencia, sequedad de boca, cefaleas, mareos. En el THC, pueden aparecer trastornos de la coordinación motora y alteración de la memoria y la percepción. En el caso del CBD, disminución del apetito y alteraciones hepáticas, entre otras complicaciones.

En las últimas décadas, se observa un crecimiento exponencial en investigación sobre el uso medicinal del cannabis en diversas condiciones o enfermedades.

Existen diferentes grados de evidencia que nos permiten establecer una relación benéfica entre el uso del cannabis y los espasmos y dolor en esclerosis múltiple, dolor crónico y neuropático, náuseas y vómitos asociados a la quimioterapia, en el manejo de epilepsias refractarias y muchas otras patologías que aún están bajo estudio.

Cabe resaltar que recientemente, el pasado 2 de diciembre, la Comisión de Estupefacientes de Naciones Unidas que se reunió en Viena en su sesión número 63 eliminó al cannabis y su resina de la Lista IV de la Convención Única de Estupefacientes de 1961.

Así, se reconoció las propiedades médicas de la planta de cannabis y su utilidad terapéutica. Esta decisión es consistente con la evidencia científica de los últimos 40 años, facilita la investigación básica y clínica con esta sustancia y la posibilidad de que más países puedan adecuar sus normas y avanzar en políticas de salud.

Producir ciencia y conocimiento es el compromiso para los años venideros en áreas como:

Docencia: educación médica continua, incorporación a la carrera de pregrado del sistema endocannabinoide en materias como fisiología, farmacología, bioquímica, ética médica. Carreras de postgrado para la formación de profesionales.

Investigación: promoción de la investigación básica, preclínica y clínica, cumpliendo los estándares científicos, bioéticos y regulatorios nacionales e internacionales.

Accesibilidad a productos seguros, de calidad controlada, composición y concentración conocida, sin aditivos ni contaminantes que puedan afectar la salud. Este acceso debe presentar equidad para el paciente y para el profesional tratante.

Modelos de atención integral en salud: formar pacientes responsables en el conocimiento para la toma de decisiones sobre su bienestar.

Incidencia en políticas públicas locales, regionales e internacionales en pos de avanzar en marco regulatorios que acompañen la evidencia científica.

FUENTE: TN

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