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Batacazo y goleada: Unión venció 3 a 1 a Boca en la vuelta de Riquelme

Damián Lizio silenció a toda la Bombonera con una exquisita vaselina ante la salida de Orión a los 26 del primer tiempo. A los 35´, Bianchi definió junto al palo y clavó el segundo. A los 15´ del complemento, un error de la defensa de Boca fue capitalizado por Magnín para decretar el 3 a 0. Sobre el final descontó Santiago Silva. Unión ganó después de 26 partidos y la esperanza sigue más viva que nunca. Mirá los videos con los goles, festejos y declaraciones. Galería de fotos.

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Claudio Cáplan

ovacion@unosantafe.com.ar

Los sueños pueden hacerse realidad, pese a que algunas veces parezca que uno sigue dormido y no cree en lo que ve. Algo así sucedió ayer en la Bombonera. Unión, que llevaba 26 partidos sin ganar, que estaba por cumplir un año sin victorias fuera de casa, que tenía que ir de punto al retorno de Juan Román Riquelme, metió el batacazo. Con un contundente y justificado 3-1, el Tate humilló a Boca e hizo florecer la esperanza en la dura lucha de evitar el descenso.

Damián Lizio, a los 26’ de la primera parte abrió el marcador. Sobre los 34’, Bruno Bianchi estiró la diferencia. En el complemento, a los 15’ Pablo Magnín metió el tercero y desató el delirio del pueblo Tatengue que viajó a Capital Federal. Poco importó el descuento de Santiago Silva (ST 43’). El triunfo era una realidad.

En los primeros minutos, y como fue en todos los partidos que se jugaron hasta ahora, el equipo de Facundo Sava salió a jugarle de igual a igual al Boca de Carlos Bianchi, que siempre apuntó a que las pelota pasaron en juego a Riquelme, otmado con mucho criterio por parte de Bruna. La idea ofensiva del Rojiblanco tuvo su primera aproximación a los 3’ cuando Galván jugó muy bien una pelota parada para Lizio pero el delantero la terminó mal.

No todo quedó ahí porque a los 5’ Bruna recuperó una excelente bocha en el medio, se fue ante una defensa local totalmente desarmada. El volante tapón abrió muy bien para su izquierda, donde Franzoia se encargó de terminar la jugada con gol ante la salida apresurada de Orión. Pero el segundo asistente, Rubén Bustos, anuló la conquista de Unión, que era totalmente lícita, así primer error y grave de uno de los jueces de la noche.

Recién a los 20’, el local hilvanó la primera jugada de peligro, generada entre Erviti y Silva. Sin embargo, apareción con furia deportiva el Coto Correa para tirar el balón al córner. En líneas generales al partido lo manejó Unión, sobre todo apuntando a la velocidad de Franzoia por la izquierda, más la presión constante de Bruna. Aunque la superioridad del Unión de Sava ya no era tanta porque el Xeneise dividió en algunos sectores la tenencia de la pelota, de la mano de Riquelme, Ledesma desde la derecha y Ervitti por la izquierda.

Llegó la justicia

Cuando el reloj marcaba 26’, el Tate volvió a adelantarse a campo Xeneise, otra vez por la izquierda y con la participacíón de los hombres de ofensiva que complicaron a los defensores de Bianchi: Lizio y Franzoia. Hicieron una pared estupenda, bárbara ante la pasividad del fondo local, que vio como Damián Lizio acarició la pelota por sobre la humanidad de un Orión totalmente derrotado, golazo y 1 a 0 para Unión.

La superioridad del Tate no se quedó en la ventaja mínima que obtuvo la figura de los 45’iniciales, Lizio. A los 34’, llegó un tiro de esquina y en segunda jugada el centro abierto de Lizio, pasó al segundo palo. Allá la captó Bianchi como vino la tomó con el empeine y se la metió lejos al segundo palo de Orión para poner un 2 a 0 contudente.

Luego del segundo tanto, recién a los 46’ el local tuvo una aproximación y fue un tiro cruzado de Riquelme que se fue desviado. Así se murió un primer tiempo perfecto para los de la Avenida porque se fueron a los vestuarios con 2 a 0 totalmente justificado, no sólo por el juego sino porque con actitud, tezón y mucha alma lograron un rendimiento y resultado acorde a los que fue el trámite. Es más el Tate se fue con un 3 a 0, pero le anularon muy mal el primer tanto que había sido de Franzoia.

Para el comienzo del complemento Bianchi y Sava no efectuaron modificaciones. En el trámite, para los santafesinos el arranque no fue el mismo ya que fue Boca el que se adueño de la pelota, con Riquelme como abanderado, secundado por Ervitti y en ofensia Palacios tuvo más juego por la derecha. Mientras que en Unión, sus hombres no aparecieron en ningún momento, salvo Bruna que con ímpetu hizo fuerza en la zona central.

Un Morocho en La Bombonera

Después del arranque Xeneize, y con una sucesiones de remates favorables pero desviados, apareció la presión del Tate. Los zagueros locales cometieron una falla inexplicable, la tomó Franzoia, su remate pegó en el palo derecho de Orión a la pescó Magnín para poner el 3-0 en el primer cuarto de hora.

Unión aguantó sin demasiados problemas la ventaja y el sueño empezaba a ser realidad. El descuento de cabeza de Silva no borró ninguna sonrisa. El Bombonerazo era un hecho a esa altura. Luego de 26 partidos, de muchas angustias, de tanta lucha, Unión volvía a ganar. Y en la mismísima Bombonera, ante el Boca de Carlos Bianchi en el retorno de Riquelme que de quedó sin fiesta. Muchos no lo creían y pedían un pellizcón para despertarse de un sueño inexistente. Dolor no había, ayer fue un gusto ser pellizcado.