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Aprendé a respetar tu dieta aunque estés en un restaurante

¿Acabas de iniciar tu dieta y te invitaron a una cena que no puedes rechazar? Pues no entrés en crisis ni mucho menos pensés en terminar tu dieta.

El secreto para mantener nuestra figura en todo momento es conocer qué alimentos nos suben de peso y cuáles nos ayudan a mantenernos igual. Para eso es necesario que sepas algunas cosas básicas como que no debemos mezclar proteínas y carbohidratos en una misma comida como papas con arroz o fideos, o tamales con pan, pues esto nos subirá de peso inmediatamente, ni sumarle azúcares consumiendo postres.

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Otra forma inteligente de evitar romper la dieta es pidiendo los platos más ligeros de la carta, como ensaladas (cocidas o crudas), carnes a la plancha, papas sancochadas y nada de arroz ni salsas, pues estas últimas contienen altos niveles de grasa por el aceite y demás condimentos que reciben.

COMER FUERA DE CASA

Lo primero que debemos hacer, si sabemos que comeremos fuera es preparnos y llenar un poco nuestro estómago con alimentos saludables y bajos en grasas y calorías. Puedes comer una manzana, un huevo sancochado, un vaso de yogurt descremado o un vaso de licuado de frutas 30 minutos antes del almuerzo. La cantidad de agua que ingrese a tu estómago lo mantendrá ocupado y es seguro que para la hora de la comida no tengas mucho apetito.

El siguiente paso es pedir platos ligeros, como ensaladas o platos a la plancha ya que casi no tienen grasa. Pero en el caso de las ensaladas, procura que éstas sean de verduras ligeras como lechugas, pepinos, tomates y algo de pollo; también debes asegurarte de pedir que te lleven los aliños a la mesa para que tú misma midas la cantidad de aceite que colocarás. Recuerda pedir el aliño de limón y aceite de oliva, que es mucho más sano y contiene menos grasa y calorías que esas deliciosas pero nada saludables salsas.

Si se trata de ensaladas cocidas, evita en todo momento las remolachas, ya que contienen una importante cantidad de azúcares, así como las zanahorias; pero si no se puede, pide que te reduzcan la cantidad de estas en tu porción.

En caso no hayan ensaladas, solicita caldos como consomés (que no llevan fideos) o gazpachos si es verano.

Otra opción es pedir la carne más ligera a la plancha, en este caso pueden ser pescado, pollo o res, pero en cortes específicos como el filete de costilla (Rib-eye), el filete de cadera (London broil) y el pecho, que son las partes que menos grasa tienen.

Lo que nunca debes comer (al menos en un restaurante) son las salchichas, las carnes secas, el cerdo y el pato. En general, como te comenté antes, siempre será más saludable ordenar algo a la plancha, al vapor, a la parrilla o escalfado que un plato frito, broaster o a la olla.

Por último, disfruta cada bocado comiendo lo más lento que puedas, solo así lograrás que tu cerebro tenga el tiempo suficiente para procesar que ya has comido y estás llena.

PON ATENCIÓN A LO QUE COMES

Muchas veces creemos que por ser un restaurante de comida japonesa, todo es ligero o light, pero en todas las gastronomías se comen platos ricos en grasas. Por eso debemos fijarnos en los ingredientes de cada plato antes de pedirlo, y así podremos sugerir algunos cambios, como quitarle ingredientes y reemplazarlo por otros.

Pide bebidas que sean bajas en calorías, una limonada frozen o un té helado con edulcorante es buena opción si hace calor; si el clima es frío, la mejor opción es una infusión. Si tienes ganas de comer postre, trata de que sean sanos y que contengan ingredientes naturales, como la ensalada de frutas. De ser invierno, puedes optar por un pastel sin crema y compartirlo a medias con algún amigo ahí presente.

ALGUNOS TRUCOS

Un truco que yo suelo utilizar para no comer demasiado cuando estoy en un dieta baja en grasas, es comer la mitad. Y no crean que desperdicio la comida, después reparto mi plato entre mis amigos (siempre hay alguno que quiere probar algo que no pidió o un amigo con “buen diente” o  reservo el resto para la cena o almuerzo del día siguiente. Es una buena opción si se trata de un plato de fondo importante como pastas o comida criolla, pero si has pedido una ensalada, cómela toda.

Si estoy en un restaurante de comida italiana lo que suelo pedir es una ensalada caprese,  pero con poca mozzarella; si voy a una cebichería, me pido un tiradito de pescado que siempre viene bien y no es ácido como el cebiche clásico o un pulpo al olivo. Por último, si vamos a cenar a un restaurante japonés, cualquier sushi o sashimi estará bien.El secreto para mantener nuestra figura en todo momento es conocer qué alimentos nos suben de peso y cuáles nos ayudan a mantenernos igual. Para eso es necesario que sepas algunas cosas básicas como que no debemos mezclar proteínas y carbohidratos en una misma comida como papas con arroz o fideos, o tamales con pan, pues esto nos subirá de peso inmediatamente, ni sumarle azúcares consumiendo postres.

Otra forma inteligente de evitar romper la dieta es pidiendo los platos más ligeros de la carta, como ensaladas (cocidas o crudas), carnes a la plancha, papas sancochadas y nada de arroz ni salsas, pues estas últimas contienen altos niveles de grasa por el aceite y demás condimentos que reciben.

COMER FUERA DE CASA

Lo primero que debemos hacer, si sabemos que comeremos fuera es preparnos y llenar un poco nuestro estómago con alimentos saludables y bajos en grasas y calorías. Puedes comer una manzana, un huevo sancochado, un vaso de yogurt descremado o un vaso de licuado de frutas 30 minutos antes del almuerzo. La cantidad de agua que ingrese a tu estómago lo mantendrá ocupado y es seguro que para la hora de la comida no tengas mucho apetito.

El siguiente paso es pedir platos ligeros, como ensaladas o platos a la plancha ya que casi no tienen grasa. Pero en el caso de las ensaladas, procura que éstas sean de verduras ligeras como lechugas, pepinos, tomates y algo de pollo; también debes asegurarte de pedir que te lleven los aliños a la mesa para que tú misma midas la cantidad de aceite que colocarás. Recuerda pedir el aliño de limón y aceite de oliva, que es mucho más sano y contiene menos grasa y calorías que esas deliciosas pero nada saludables salsas.

Si se trata de ensaladas cocidas, evita en todo momento las remolachas, ya que contienen una importante cantidad de azúcares, así como las zanahorias; pero si no se puede, pide que te reduzcan la cantidad de estas en tu porción.

En caso no hayan ensaladas, solicita caldos como consomés (que no llevan fideos) o gazpachos si es verano.

Otra opción es pedir la carne más ligera a la plancha, en este caso pueden ser pescado, pollo o res, pero en cortes específicos como el filete de costilla (Rib-eye), el filete de cadera (London broil) y el pecho, que son las partes que menos grasa tienen.

Lo que nunca debes comer (al menos en un restaurante) son las salchichas, las carnes secas, el cerdo y el pato. En general, como te comenté antes, siempre será más saludable ordenar algo a la plancha, al vapor, a la parrilla o escalfado que un plato frito, broaster o a la olla.

Por último, disfruta cada bocado comiendo lo más lento que puedas, solo así lograrás que tu cerebro tenga el tiempo suficiente para procesar que ya has comido y estás llena.

PON ATENCIÓN A LO QUE COMES

Muchas veces creemos que por ser un restaurante de comida japonesa, todo es ligero o light, pero en todas las gastronomías se comen platos ricos en grasas. Por eso debemos fijarnos en los ingredientes de cada plato antes de pedirlo, y así podremos sugerir algunos cambios, como quitarle ingredientes y reemplazarlo por otros.

Pide bebidas que sean bajas en calorías, una limonada frozen o un té helado con edulcorante es buena opción si hace calor; si el clima es frío, la mejor opción es una infusión. Si tienes ganas de comer postre, trata de que sean sanos y que contengan ingredientes naturales, como la ensalada de frutas. De ser invierno, puedes optar por un pastel sin crema y compartirlo a medias con algún amigo ahí presente.

ALGUNOS TRUCOS

Un truco que yo suelo utilizar para no comer demasiado cuando estoy en un dieta baja en grasas, es comer la mitad. Y no crean que desperdicio la comida, después reparto mi plato entre mis amigos (siempre hay alguno que quiere probar algo que no pidió o un amigo con “buen diente” o  reservo el resto para la cena o almuerzo del día siguiente. Es una buena opción si se trata de un plato de fondo importante como pastas o comida criolla, pero si has pedido una ensalada, cómela toda.

Si estoy en un restaurante de comida italiana lo que suelo pedir es una ensalada caprese,  pero con poca mozzarella; si voy a una cebichería, me pido un tiradito de pescado que siempre viene bien y no es ácido como el cebiche clásico o un pulpo al olivo. Por último, si vamos a cenar a un restaurante japonés, cualquier sushi o sashimi estará bien.

Fuente: lineayforma