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Al ritmo de la discordia

Uno de los grandes cantautores de la cumbia santafesina es Marcos Castelló, líder del Grupo Kaniche. El ex Cali palpitó el clásico junto a su mamá Lidia y a su papá Marcos, quienes están divididos por Unión y Colón.

Claudio Cáplan

ovacion@unosantafe.com.ar

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No cabe duda que uno de los momentos más emocionantes que tiene un partido, o para ser más claros, lo que gira en torno a un encuentro de fútbol y más en un clásico, son las canciones que adornan a una tarde a puro papelitos.

Y uno de los ritmos que utilizan las hinchadas para “robar” ritmos es la cumbia y sobre todo en nuestra querida Santa Fe, en donde hay íconos de la música tropical.

Y en la previa de nuestro gran Unión-Colón compartimos una historia clásica con Marcos Castelló, líder del Grupo Kaniche y reconocido hincha Sabalero. Pero más allá de tener su corazón pintado de rojinegro, le contó a Ovación la particular forma de vivir un clásico que tiene desde que nació y que lo perseguirá por siempre: tener a papá Marcos hincha del Sabalero y a su madre Lidia fanática del Tatengue.

“En casa siempre vivimos el clásico de manera muy especial, porque están todos divididos con los colores y tengo el recuerdo de cuando pasaba la gente por la puerta de casa tocando los bombos o el olor a choripán cuando iba a la cancha... Así que tengo todo eso incorporado todavía en mi mente porque es algo hermoso”, fue la primera frase que tiró Marquitos, quien desde pibe y en su querido Barrio San Lorenzo, vivió la pasión del fútbol santafesino.

“Mi vieja es fanática de Unión, al punto de haberla visto llorar por su equipo y eso pega, ¿sabés lo que fue haber visto llorar a mamá por un resultado? Eso me parte el alma, y es la vieja, pero mi corazón es de Colón”, confesó Marcos.

—¿Y cómo es vivir un Unión-Colón en la familia?

—A morir, la familia está dividida y eso es letal. Las cargadas están siempre y yo soy muy cauto por la vieja, viste. Así aprendí a convivir con las emociones (risas), soy una persona medida a la hora de las cargadas, salvo que ya no quede otra, pero hay que tener cuidado con lo que se dice.

—¿Pero nunca hubo alguna cargada para mamá Lidia?

—Sí, seguro, pero con mucho cuidado… Incluso con alguna llamada telefónica, pero ahí es cuando aparece la famosa frase “un silencio vale más que mil palabras...”.

—¿Sos apasionado del fútbol?

—Seguro, santafesino y basta (risas), por eso pienso que tiene que haber clásico en Primera y por mucho tiempo. Por el bien de nuestra ciudad que tanto vive por el fútbol y sobre todo por el bienestar de la vieja...

Kaniche a full

—¿Cómo se comparte el clásico en Kaniche?

—A “muerte”, se “matan” con las cargadas, pero siempre todo cordial. Yo trato a mediar siempre entre los chicos porque llega un momento que se ponen insoportables... (risas). Pero tengo que poner freno porque si no la banda se enloquece y más allá que todos saben que simpatizo con Colón, también por tener tantos amigos de Unión y sobre todo mi madre que es fanática Tatengue, es que hasta yo a veces me pongo mal cuando pierde Unión.

—¿Está la presión del grupo cuándo se viene el clásico de no querer viajar o suspender algunas actuaciones?

—Sí, ni hablar, pero la ventaja es que ahora con lo de internet zafamos un poco o incluso cuando escuchamos Radio La Red por la compu también, las cosas se aplacan un poco pero los muchachos son bravos y hay que saber aguantarlos.

En otro tramo del mano a mano con Marcos Castelló y, en medio de los mates que cebó su señora, el cantante santafesino le contó a Ovación sobre algunos de los amigos futbolistas que pasaron por los equipos más populares de la ciudad.

Con Rosales y un par más…

“Por suerte la música me dio la posibilidad de conocer mucha gente y de hacer amigos de los cuales estoy orgulloso. Mirá y de los dos equipos, por ejemplo algo lindo que me pasó es grabar una vez con Paulito Rosales, un pibe bárbaro. La verdad que ese día que grabamos fue algo muy bueno y pegamos onda de entrada”, manifestó el cantante.

—¿Uno se imagina que siendo hincha de Colón y asiduo concurrente al estadio Brigadier López también tenés amistad con jugadores del Sabalero y que pasaron por el club del barrio Centenario?

—Eso seguro, ¿cómo no voy a tener amigos que pasaron por el Negro? Un amigo de toda la vida es el Bocón Torres, después Ale Capurro y con chicos que están afuera también como Éver Banega y hasta Juan Román Riquelme me regaló su camiseta, por eso digo siempre que esta profesión me dio mucho y por eso soy una persona agradecida.

—¿Más que una profesión para vos es un pasión?

—Es así, como el fútbol y siempre digo algo y es que la música me dio la oportunidad de conocer a mucha gente y pasar momentos hermosos, como los no tantos y sobre todo cuando uno arrancó como solista, porque lo económico va y viene, pero los amigos y las historias que quedan eso no se pierde, no se borra.

—¿La gente cómo lo vive en los recitales de Kaniche?

—Se ve de todo en ese ida y vuelta que tenemos en cada recital, ahí están los chicos y a veces chicas con las camisetas de Unión y Colón. Todos saltando y cantando, porque así se debe vivir una fiesta de ese tipo, y ojalá que el 26 de mayo en el recital de ATE estemos todos juntos, haciendo la previa del clásico también porque tengo entendido que se juega el 2 de junio; ahí estarán todos unidos y ojalá que el clásico que viene estén todos tranquilos y disfrutando.

—¿Se puede lograr eso?

—Te lo digo como hincha del fútbol, ojalá que sea así porque Santa Fe no se merece que esté en el comentario de todo el país por cosas feas. Debemos saber que el fútbol es una fiesta y que sólo debe llegar a cargadas lindas y nada más... Como lo hago con mi viejo a mi mamá y cosas así... Dios quiera que el clásico tenga un final en paz y sin problemas.