De acuerdo con la investigación, el mecanismo comenzaba a través de mensajes en redes sociales. Desde el perfil se pactaban tarifas, horarios y un punto de encuentro en una cabaña de la zona. Sin embargo, cuando los hombres llegaban al lugar y no encontraban a nadie, llamaban al número telefónico que les habían proporcionado.
Allí descubrían que habían sido engañados. “Ese perfil no era real y estaban utilizando su identidad sin consentimiento”, relató el fiscal sobre lo que explicaba la verdadera víctima a quienes se comunicaban con ella.
La causa avanzó en las últimas horas con nuevas entrevistas y pericias digitales. Dos de los hombres involucrados entregaron voluntariamente sus teléfonos celulares para que los investigadores puedan recuperar conversaciones y otros elementos de prueba.
Uno de los datos más comprometedores para los acusados es que, según Fiscalía, el perfil de Facebook habría sido creado desde el celular de la hija del principal imputado, una joven de 18 años. Además, los primeros análisis tecnológicos indicarían que las direcciones IP vinculadas a la actividad de la cuenta coinciden con el domicilio donde residen ambos sospechosos.
Mientras tanto, la investigación continúa bajo la órbita de la UFI del Norte, que intenta reconstruir el alcance total de la maniobra y determinar eventuales responsabilidades penales.
En paralelo, desde Fiscalía adelantaron que no solicitarán extender la prisión preventiva de Esquivel, por lo que tanto él como su hija continuarán el proceso judicial en libertad mientras avanzan las pericias pendientes.