Según Walter Isaacson, el autor de la biografía de Jobs, la familia, en lugar de intercambiar los adelantos tecnológicos, se enfocaba más en la lectura o en comentar cuestiones relacionadas con el arte.
“Todas las noches, Steve se empeñaba en cenar en la gran mesa de la cocina, hablando de libros, historia y una variedad de cosas. Nadie sacaba nunca un iPad o una computadora. Los niños no parecían adictos a los dispositivos” explica Isaacson.
Steve Jobs no es el único caso. Aunque pueda parecer contradictorio, otros directivos y magnates del mundo de la tecnología también aplican la norma de limitar el uso de los dispositivos a sus hijos.
Otros casos
En la larga lista de contradicciones aparecen los hijos de Bill Gates, quienes no tuvieron celular hasta los 14 años. A Tim Cook no le gusta que su sobrino use las redes sociales. Evan Williams, fundador de Blogger, Twitter y Medium, sustituye los iPads por cientos de libros físicos para sus hijos;.
Mientras que Chris Anderson, director ejecutivo de 3D Robotics y ex editor de Wired, configuró límites de tiempo y controles parentales en todos los dispositivos del hogar.
Un antiguo ejecutivo de Google, Tristan Harris, incluso les advirtió de los “trucos” que usan los sitios web como Facebook o YouTube para "retener nuestra atención sin que nos demos cuenta".
Una encuesta de 2017 a casi 1.000 padres de Silicon Valley ya revelaba que muchos de ellos estaban preocupados por el impacto de la tecnología en el desarrollo psicológico y social de los niños, mientras que varios estudios y expertos advierten del impacto de un uso excesivo de los dispositivos en los menores, hasta el punto de que podrían tener un coeficiente más bajo que sus padres.
El documental El dilema de las redes sociales, lanzado en Netflix, advierte también de la posible adicción que puede generar la tecnología, con declaraciones de algunas de las mentes que han estado detrás de su creación estos años.
"Hay dos industrias que llaman a sus clientes usuarios: la de las drogas ilegales y la del software", resaltan.
"Las compañías de tecnología son conscientes de que cuanto antes se acostumbra a los niños o adolescentes a su plataforma, más fácil es convertirlo en un hábito de por vida", declara Vijay Koduri, ex trabajador de Google a Business Insider.