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CUIDÁ TU VOZ

Ocho recomendaciones para proteger tus cuerdas vocales

Los nódulos, pólipos, pseudoquistes y edemas son lesiones benignas frecuentes que se derivan del uso o abuso de la voz y que impiden la vibración de las cuerdas vocales y producen rozamiento entre ellas.

Estas lesiones constituyen una inflamación o aumento del tejido en determinadas zonas de las cuerdas y hacen que el sonido original no sea limpio dado que los bloqueos que ocasionan convierten la voz en ronca o la hacen aérea (con exceso de escape de aire).

El síntoma principal es la disfonía, el sonido de la voz alterado. Los factores de riesgo o que predisponen a estas lesiones son hablar en ambientes ruidosos o hablar por encima de la capacidad de la resistencia personal (más de 3 o 4 horas al día o cantar 1 o 2 horas diarias), para lo que se hace necesario recibir entrenamiento vocal.

Estas lesiones son benignas y no evolucionan a lesión maligna pero se deben tratar con rehabilitación vocal, ya que de otra forma vuelven a aparecer. Estos son algunos consejos para prevenirlas:

1. No hablar en ambientes ruidosos ni tóxicos: como los que se producen como consecuencia del tabaco, propio o ajeno, así como evitar los ambientes secos.

2. Tratar el reflujo faringolaríngeo: que se produce cuando alcanza la faringe contenido ácido desde el estómago, y evitar las cenas fuertes con componentes irritantes (grasas, picantes, etc.)

3. Respirar correctamente mientras hablamos: no agotar todo el aire de los pulmones.

4. Al hablar, articular bien las frases: moviendo todos los músculos de la boca y la cara. No hablar de forma monótona sino otorgando distintos tonos a nuestra voz.

5. Realizar descansos para la voz: al menos durante 5 minutos tras haber estado hablando durante tiempo prolongado.

6. Evitar el tabaco y los destilados de alta graduación: ya que son irritantes y en conjunto se vuelven aún más agresivos.

7. Tener una correcta hidratación: beber entre uno y un litro y medio de agua al día en pequeños sorbos.

8. Descanso: dormir cada noche unas 7 u 8 horas para que la voz pueda descansar.

La voz también envejece y son tres los factores que inciden en esto:

-Atrofia muscular: se produce en todo el organismo a medida que envejecemos. En este sentido la cuerdas vocales están constituidas por músculo, con la edad se pierde masa muscular y la voz se vuelve más aérea.

-Energía de la voz: nos la otorga el aire que respiramos, los mayores tienen menos capacidad pulmonar y si han fumado a lo largo de la vida esta capacidad disminuye.

-Incoordinación neuromuscular: menos capacidad entre la voluntad de hablar y el movimiento muscular para ello.

Fuente: nexofin