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Lunes 03 de Septiembre de 2018

No te pierdas el análisis de la Psicoterapia Individual Sistémica

Cómo funciona el Modelo Sistémico-Relacional

Este específico modelo considera al individuo como inmerso en el contexto relacional, social y cultural al que pertenece. En esta óptica se concibe como intervención psicoterapeútica todo aquello que tiene que ver con el entero contexto relacional de referencia, es decir, en primer lugar la familia.
El psicoterapeuta que trabaja desde este enfoque entiende al síntoma no como un problema individual, sino más bien como una manifestación de un malestar de todo el contexto con el que se relaciona. Lo que nosotros llamamos "paciente designado" es solo el portavoz de una dificultad más articulada y compleja que puede ser comprendida mejor integrando a todos los actores en el juego, porque cada uno contribuye al mantenimiento de la situación que se manifiesta o a su cambio.
El modelo sistémico permite trabajar con las relaciones entre las personas con el fin de aumentar los grados de libertad de la persona consultante y del sistema que lo rodea, sea la familia, el trabajo, los grupos sociales con los cuales esa persona se vincula y genera interacciones de cualquier tipo en el contexto de vida que haya elegido o tocado ocupar.
La común motivación de los que comienzan una psicoterapia es la de cambiar y esto dependerá de criterios de oportunidad, de estrategias clínicas y de la intensidad de la necesidad del contexto en el cual se desarrolla la persona.

Sus enfoques e instrumentos
Se utiliza un enfoque concreto de análisis de la dificultad a través del trabajo en el aquí y el ahora. Tiene en cuenta la forma de cómo la historia familiar (inclusive transgeneracional) y las perspectivas futuras estén influenciando el contexto de referencia de la persona. Nuestro trabajo se articula a través del análisis del motivo por el cual se consulta y la formulación y co-construcción de un claro contrato terapeútico que consiste en las reglas compartidas con las que se guiará el tratamiento para ambos: consultante y psicoterapeuta. En estas se incluyen los días, los horarios, la duración de cada sesión, los honorarios, las formas de comunicarse, con cuanto tiempo de anticipación se debe avisar para cancelar un turno, el compromiso de participar activamente en el proceso, etc.
Es una terapia que tenderá a focalizarse en un orden de jerarquía en la resolución de problemas y de forma estratégica, según las necesidades de cada caso particular siempre teniendo como base de referencia las relaciones que la persona ha construido en el tiempo, las que han marcado su base de referencia y significantes.
El psicoterapeuta es consciente de que él mismo se vuelve un instrumento para ayudar a sus consultantes a poder producir un cambio a través de la relación que se va desarrollando en el tiempo en la sesión de terapia.
Se utilizan instrumentos y técnicas diversas que generan espacios de reflexión alternativos a las problemáticas presentadas en un primer momento por el consultante. Algunos ejemplos: la técnica de la escultura, las preguntas, realización terapéutica del árbol genealógico (que se llama genograma para los psicoterapeutas), utilización de fotos, la técnica del collage y tantos otros en donde la lista podría ser infinita porque se van adaptando y transformando según los diferentes contextos culturales y utilización del idioma específicos del sistema de referencia de la persona. Lo importante es que estos "disparadores" utilizados muchas veces pueden desbloquear a la persona para que pueda reflexionar desde perspectivas diferentes su situación, introduciendo nuevas visiones sobre las interacciones en las que se siente involucrado.
Se trabaja activamente
El psicoterapeuta puede asignar "tareas" entre una sesión y otra, consintiendo a la persona de experimentar interacciones diferentes. Las personas tienden a generar hábitos comportamentales y volverlos rígidos en el tiempo y continúan de esa forma porque es lo que mayormente conocen como modalidad y no se lo han cuestionado antes de iniciar un tratamiento psicológico. Se tiende a mantener una homeóstasis del propio equilibrio lo que genera una cierta seguridad y tranquilidad, nuestras zonas de "confort". No necesariamente estas modalidades satisfacen a la persona o siguen siendo funcionales, no obstante se sigan utilizando porque simplemente nos son mas familiares y estructuradas. Un cambio presupone el pasaje a través del cual se busca experimentar nuevas modalidades de acción, de interacción y de reflexión que no siempre se logran efectuar autónomamente. La ayuda psicoterapéutica proporciona dar un espacio y un modo de reflexionar sobre las problemáticas, de experimentar nuevas modalidades de relacionarse y expresiones de comunicación nuevas que puedan consentir al consultante la estabilidad de su sistema sobre la base de un diverso y satisfactorio cambio cognitivo, conductual, emotivo y relacional, ampliando las propias posibilidades y estrategias para afrontar las dificultades.

La tarea específica del psicoterapeuta
El trabajo terapéutico se desempeña en base a las siguientes consideraciones:
Pensarse (el psicoterapeuta) como parte del sistema, sabiendo que influenciará al sistema y que también será influenciado.
Focalizar la atención sobre las descripciones de las relaciones y en particular en las de su familia de origen que el consultante le propone y describe.
Oscilar, durante la conversación terapéutica, entre pasado, presente y futuro, con el objetivo de volver menos rígido el constructo propuesto por el consultante.
Crear en la sesión un contexto de deutero-aprendizaje, que pueda consentir al consultante de encontrar sus propias soluciones a sus dificultades.
Focalizar la atención sobre las diferencias/similitudes entre el mundo de creencias, emociones, fantasías del consultante y aquellos de sus sistema familiar de origen.
Considerar que lo que el consultante "ve" no es objetivo, sino que deriva de sus personales prejuicios y creencias en relación a lo que considera su problema y formas de relacionarse.
En indispensable que en la mente del Psicoterapeuta estén presentes todos los miembros significativos de la persona, para poder traerlos físicamente o simbólicamente a las sesiones, según las necesidades que se irán determinando en el transcurso del tratamiento.

Todo se co-construye
Las hipótesis de lo que representa un problema o dificultad se co-construye entre la persona y el psicoterapeuta y pueden ser cambiadas y transformadas en el tiempo de la duración del tratamiento en base a las modificaciones que el consultante va realizando en su vida fuera del contexto terapéutico. Las nuevas estrategias adquiridas deberán siempre ser plasmadas en el contexto cotidiano de la persona, fuera de terapia, con el objetivo de no volver a manifestar comportamientos sintomáticos.
Las técnicas, estrategias y nuevas redefiniciones que van apareciendo en las sesiones se eligen de forma consciente entre ambos (terapeuta y consultante) permitiendo de visualizar múltiples escenarios con proyección hacia el futuro adaptado siempre a lo que la persona puede sostener y aceptar dentro del contexto (sistema) en el que se mueve y relaciona de diversas formas.
Psicoterapeuta y consultante se vuelven co-constructores de nuevas soluciones relacionales, pero también se focaliza la atención sobre la necesidad que el terapeuta proponga una buena hipótesis sobre cómo y porqué se ha construido el problema.
El problema vivido, el conflicto intrapsíquico, la incongruencia comunicativa y los conflictos relacionales son considerados los elementos circulares conectados entre sí, que se vuelven indispensables para poder coordinar los diferentes niveles que deben ser tratados al interno del tratamiento psicoterapéutico.
En relación a la forma en la que se realiza la terapia individual, algunas veces inclusive puede modificarse en el tiempo, evaluando la posibilidad de convocar a una sesión o varias, a otros miembros significativos del consultante.

Resumiendo...
Este tipo de Psicoterapia es "fluctuante" porque se irá modificando en base a las diferentes fases por la que se atravesará en el tratamiento y también en relación a las necesidades específicas y de personalidad o tipo de problemática que presente el consultante en su evolución.
Para los terapeutas sistémicos la psicoterapia individual hace comprender de alguna forma la familia y las dinámicas relacionales significativas de su contexto social y cultural de referencia. A partir de la idea que sos esos específicos lugares afectivos en donde nacen y se desarrollan la idea de "sí mismo", todas las veces en que esa idea sea invadida por el sufrimiento y caracterizada de redundancias no evolutivas, será imprescindible repartir de ellas para poder co-construir nuevos significados que generen bienestar psico-bio-socio-espiritual.

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