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Miércoles 20 de Noviembre de 2019

Mejor no digas nada: consejos para visitar puérperas

Se suele poner el foco en la depresión posparto (como un tema médico), en la revolución hormonal de esta etapa, en los cambios físicos y psíquicos que nos atraviesan al tener a un bebé recién nacido en los brazos. Pero hay otro tipo de dolencia o síntoma cultural que muchas madres están desenmascarando: ¿cómo son miradas las puérperas socialmente? ¿Cómo reaccionan los amigos y la familia? Los entornos, ¿se vuelven más tóxicos que antes? ¿Potencian el malestar o lo suavizan?


Para Lujan Rosetto, licenciada en psicología con orientación perinatal y puericultora (Maternarse): "Nunca nada en la vida dio a tantas miradas, comentarios y opiniones como la maternidad. Tiene que ver con que las que llevamos adelante embarazos y puerperios somos las mujeres, y estamos puestas en el banquillo de los acusados históricamente. La maternidad es un escenario espectacular para seguir en esta línea de la censura, de lo opinable y cuestionable. Lo paradójico y triste es que la mayoría de estos comentarios provienen de mujeres hacia otras mujeres, pero no sorprende porque sabemos que fuimos criadas y abordadas desde el patriarcado."


El patriarcado te cae mal

Las miradas superficiales y livianas sobre una etapa tan crucial de la vida como el embarazo y posparto asfixian una intensidad que luego desborda y estalla en toda su potencia. No importa cuántas publicidades rosas veamos al respecto, los cambios físicos, sentires y extremos vividos durante ese momento serán más reales, aunque tal vez poco comprendidos por el entorno.


"Durante el embarazo -continúa Rosetto-, el foco y lo importante pareciera estar puesto por sobre todas las cosas en lo físico. Por ejemplo, cada vez que una famosa es madre los titulares apuntan a 'adelgacé X kilos en el mes, o engordé...' Siempre la mirada puesta en lo corporal o estético, en si se recuperó o no se recuperó el deseo sexual, las ganas de volver a trabajar... Siempre puesto esto en salir de lo inmediato de ese estado. Si verdaderamente estuviéramos conectadas con la vida y con lo que está sucediendo, decir o pretender que una mujer engorde poco, o esta frase 'estás igual', 'quedaste igual', 'parece que no te hubiera pasado un embarazo por encima', 'parece que no hubieras tenido un hijo' serían vistas como un insulto a la vida y al proceso que estamos atravesando. Nada más lejos que estar igual que antes."

Estas frases anónimas fueron recuperadas de una encuesta realizada por Puerperio ATR:

Frases dolorosas: testimonios reales de mamás hartas

1- "Quedaste muy gordita, ya vas a bajar" o "tenés que comer, estás muy flaca, la bebé te consume".


2. "¿Y la panza de embarazada cuándo se te va?"


3. "Sos muy sobreprotectora, te va a salir mañoso."


4. "¡Qué flaquito que es!", "¡cuánto pelito tiene!", "¿nació con esas cejas?"

5. "¿Tan rápido volvés a trabajar?" (muchas veces lo hacemos con mucho dolor).


6. "¿Todavía no hace tal cosa?"; "¿ya hace tal otra?"


7. "Cuidá a tu marido, se va a ir con otra."


"Durante el puerperio aparece lo más crudo de los comentarios, hay un punto interesante en cómo se va instalando la culpa materna. Generalmente van en la línea del adoctrinamiento y apuntan a la censura, el prejuicio, interpelar el estilo de crianza que puede estar eligiendo esa mamá, el tipo de alimentación. Todo eso genera un tambaleo muy fuerte, un sentimiento que se describe como 'una gran sensación de soledad, aún estando rodeada de mucha gente'. Se instala esta cuestión del desamparo, del desempoderamiento, porque son miradas intervencionistas", dice Luján.


Sostenes amorosos: el triunfo de la red

Julieta Saulo es psicóloga social y puericultora, acompaña a mujeres en etapa de gestación, crianza y lactancia desde hace muchos años. Su página Puerperio ATR surgió en su segunda maternidad con el objetivo de generar un espacio en las redes a través del cual las mujeres puedan vislumbrar que aquello que le pasa una les pasa a todas.


"Ese 'tiempo sin tiempo' que experimentamos las mujeres con bebés muy chiquitos es algo de lo que muy poco se habla, y hay pocos espacios para compartir con otras, sobre todo en las ciudades, donde cada uno está enajenado con su historia. El puerperio es algo que sucede cuando una mujer deviene madre y lo que siempre sugiero a nivel personal y profesional es que podamos transitarlo en compañía con otras que estén viviendo esa etapa. Grupos de crianza, de juego, las plazas, son espacios que intentan recuperar un poco esa tribu que antaño estaba dada. Las mujeres actuales y urbanas criamos en soledad, pero la idea es poder identificarnos entre nosotras y generar encuentros, lazos, sostenes. Ahí se gesta la verdadera revolución silenciosa de las mujeres que eligen ser madres."


Frases amorosas, mamás acompañadas

1. "Si necesitás hablar llamame."


2. "Voy cuando me necesites y te ayudo, ¿qué puedo hacer?"


3. "¿Puedo ir a visitarte?" (Y que no esperen que los atendamos, que ceben mates y nos acompañen sin juzgar.)


4. "¿Lavo los platos?"


5. "Hoy no es siempre, esto también pasará."


6. "Llamame/escribime a la hora que necesites, salgamos a dar una vuelta para cambiar de aire."


7. "Te llevo comida, voy y te limpio/ordeno un poco la casa."


"Hay sostenes amorosos -concluye Luján- que empiezan a configurar los que los trabajadores de la salud perinatal llamamos red de contención, humana, amorosa y respetuosa; esa en la que las palabras, las miradas, sí tienen que existir (porque sino caeríamos en el orden de ignorar al otro), pero deben ser comentarios que cambien el foco: ¿cómo estás? ¿qué sentís? ¿qué necesitás?".


Fuente: Clarín

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