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Los tres pilares de una alimentación equilibrada y saludable

El agua, los vegetales y las proteínas, son lo más importante. Te contamos por qué.

Conocer los pilares de una alimentación saludable será determinante para lograr mantener el organismo funcionando correctamente con el paso de los años. Así se evitará el desarrollo de muchas patologías crónicas y complejas. Ahora bien, para optimizar la pauta de alimentación has de estar atento a los consejos que te vamos a ofrecer a continuación.

Pero antes de empezar es clave destacar que no solo basta con cuidar la dieta cuando el objetivo es encontrarse bien. Habrá que promocionar una serie de hábitos saludables en conjunto. De entre ellos destaca la necesidad de realizar actividad física de forma regular. Así se consigue mantener bajo control el estado inflamatorio, lo que ayudará a asegurar la homeostasis en el medio interno.

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Pilares de la alimentación saludable

Te vamos a contar cuáles son los pilares de la alimentación saludable que has de mantener para que la fisiología del medio interno funcione correctamente. Recuerda que si tienes más dudas al respecto siempre puedes acudir a la consulta de un experto en nutrición para obtener un plan a medida.

Come más vegetales

Los vegetales son indispensables en la pauta de alimentación. Cuentan en su interior con una cantidad significativa de fitoquímicos con carácter antioxidante. Dichos elementos neutralizan la formación de los radicales libres y su posterior acumulación en los tejidos del organismo. Gracias a este efecto se puede prevenir el desarrollo de muchas patologías crónicas, tal y como afirma una investigación publicada en la revista European Journal of Medicinal Chemistry.

Pero en líneas generales es mejor priorizar las verduras ante las frutas. Concentran en su interior más compuestos bioactivos y su contenido en azúcares simples es inferior. No es que estos nutrientes sean negativos para la salud, pero en ciertos contextos viene bien limitar su aporte.

No te olvides de las proteínas

El consumo proteico ha estado infravalorado durante muchos años. Sin embargo, en la actualidad se sabe que es más peligroso a medio plazo quedarse corto en proteínas que pasarse. De hecho, se conoce que las dietas hiperproteicas no son malas para el organismo aunque se mantengan a lo largo del tiempo.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Annals of Nutrition & Metabolism, es recomendable asegurar un consumo de al menos 0,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal al día en personas sedentarias. En el caso de los deportistas estas necesidades se duplican o incluso triplican con facilidad. Esto se debe a que hay que reparar el daño generado por la actividad.

Siempre agua como fuente de hidratación

La inclusión de los tóxicos en la dieta es mucho más frecuente de lo que parece. Sobre todo destaca el consumo de alcohol, ya que forma parte de las rutinas de la mayor parte de las personas. No resulta para nada recomendable, ni siquiera a dosis bajas. Estamos hablando de una sustancia que es tóxica para el organismo y que fomenta el desarrollo de patologías crónicas y complejas.

Ahora bien, mantener un correcto estado de hidratación es clave para conseguir que el organismo funcione de forma eficiente. Para lograrlo lo mejor es el agua mineral natural. Conviene consumir al menos un litro y medio de agua en cada jornada, además del líquido naturalmente presente en los propios alimentos. Eso sí, en deportistas estos requerimientos se verán aumentados para compensar las pérdidas derivadas del sudor.

Implementa los pilares de la alimentación saludable

Como has visto, para consolidar una alimentación saludable será determinante el hecho de mantener unos buenos pilares con el paso del tiempo. Aunque no solo basta con esto. A pesar de comer bien se pueden experimentar ciertos déficits de nutrientes, como es el caso de la vitamina D. Para conseguir mantener los niveles en rangos óptimos será determinante exponerse a la luz solar de forma regular.

Para terminar hay que tener en cuenta que otros hábitos como el buen descanso nocturno marcan la diferencia cuando hablamos de salud. Al menos hay que dormir 7 u 8 horas de buena calidad cada noche, con el mínimo número de interrupciones posibles. Un suplemento de melatonina en ciertas situaciones puede ayudar a lograr este objetivo, aunque no ha de sustituir buenas rutinas como acostarse temprano y evitar el uso de móviles antes de ir a la cama.

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