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Miércoles 10 de Julio de 2019

Las 20 preguntas que más responden los sexólogos

Falta de deseo. El orgasmo que brilla por su ausencia. El tamaño importa... Los especialistas hablan de las dudas que están a tope en el ranking de las inquietudes.

El fin de una pareja de larga data, una relación a punto de afianzarse, una racha de vínculos ultra light o simplemente una situación instalada desde hace un tiempo que entra en una meseta. Estos son algunos de los disparadores que pueden animar a replantear qué nos pasa en la cama y a buscar la respuesta. Mariana Kerz, Walter Ghedin y Diana Resnicoff, especialistas en psicología y sexología, revelan las preguntas más frecuentes que llegan a sus consultorios. Temas que se mantienen desde hace años y que tienen su razón de ser en datos erróneos, estereotipos, roles fijos y preconceptos que cuesta derribar.


En este sentido, la información precisa es el lema que marca en muchos casos un antes y un después.


¿La razón? Información correcta y necesidad de remontar o mejorar la relación. Ganas de ponerle ganas y conectarse con el placer.


¿Qué factores influyen en la anorgasmia?


WALTER GHEDIN. La imposibilidad de lograr el clímax es la disfunción sexual femenina más frecuente y que, según las cifras de distintos estudios, les ocurre a más del 20 por ciento de las mujeres. A algunas les sucede en cierta instancia o esporádicamente y otras nunca lo experimentaron o sienten que en el segundo previo se desconectan. Las causas pueden ser inhibiciones, represión, desconocimiento de las zonas erógenas propias o antecedentes de abuso y traumas sexuales. También puede estar relacionada con el poco contacto, los juegos de poder en la pareja y con ciertas características anatómicas. Buscar una reconexión con el placer puede llevar a revertir esta situación.


¿Nosotras tardamos más en alcanzar el clímax?


DIANA RESNICOFF. No se trata de una cuestión de performance ni de un tiempo a superar. Sucede que, por una cuestión fisiológica, las mujeres necesitamos de un lapso más prolongado de estimulación para el llenado de sangre de la zona pélvica. Por eso, nos resulta fundamental el juego de caricias, besos o mimos, además la excitación que se genera a partir de las fantasías.


¿Existe el multiorgasmo?


D.R. Esta capacidad de alcanzar más de un orgasmo en un breve período se trata de una actitud que depende tanto de una estimulación sexual continua y efectiva como del interés que se da en ese momento. Muchas mujeres dicen que logran experimentar este estado. Sin embargo, es raro que esto suceda durante toda la vida sexual. Porque, desde ya, los factores que lo posibilitan no son estables y a su vez, no siempre se dan de esa forma.


¿Las mujeres eyaculamos?


D.R. El llamado punto G –una zona extremadamente sensible a la presión y que se encuentra detrás del clítoris– tiene la palabra en esta cuestión. En algunas mujeres, al estimularlo en forma adecuada, genera un líquido similar al de la eyaculación masculina.


¿Son normales los ruidos que salen de la vagina durante una relación?


D.R. Podrán causarles pudor a las mujeres o generar risas y cortar el clima. Pero no se deben a ninguna causa extraña y no hay por qué alarmarse ante su irrupción poco oportuna. Dependen de la postura sexual. Entonces, si ocurren y distraen, mejor cambiar la disposición de los cuerpos.


Cuando él termina, yo empiezo, ¿es posible lograr sincronicidad?


MARIANA KERSZ. Para un mejor timing, la clave está en darle más espacio al juego erótico. La idea es poner el foco en la estimulación sensorial y escaparle al concepto del sexo únicamente como coito. De lo contrario, la mujer puede sentir que a su compañero no le importa complacerla, que le resulta indistinto su goce y esto llevará a dos cosas: por un lado, una baja del deseo y por otro, al desinterés.


Depilarse toda, ¿aumenta la sensibilidad?


M.K. Sí y no. Por un lado, el vello púbico cumple la función de proteger los genitales y si pensamos en lo anatómico, depilarse no influiría en el goce. No obstante, hay quienes se sienten más cómodas sin pelos y dicen que esto las lleva a generar encuentros con menos inhibiciones. Por lo tanto, la respuesta será pensar en gusto y comodidad.


¿El preservativo interfiere en el goce?


M.K. Hay un dato que no puede pasarse por alto: es el único método anticonceptivo que previene el contagio de enfermedades de transmisión sexual, como VIH, clamidia, gonorrea o sífilis. Además, está al alcance de la mano. ¡Hasta se consigue en bares o locales de comida! En cuanto a lo sensitivo, unos pocos milímetros de látex no marcarán una diferencia y su colocación puede ser parte del juego.


¿Hay que usarlo para el sexo oral?


M.K. Muchas enfermedades de transmisión sexual –entre ellas, el VIH, HPV y otras que aún tienen prevalencia en la población general como la sífilis– se propagan de esta forma. Con lo cual, en encuentros ocasionales es fundamental usar el preservativo. También hay que tener en cuenta que en esta práctica debemos cuidar de no morder o raspar con los dientes el látex.


Tengo fantasías, pero él no se anima. ¿Hay punto intermedio?


M.K. Para que esta situación no genere roces o sea el motivo de un alejamiento hay una receta: diálogo, diálogo y más diálogo. Dentro de la cama, fuera de ella, en la previa, en el post y también mientras tomamos un café se puede dar. Porque aprender


a compartir las fantasías sienta las bases de un vínculo sexual feliz, relajado y placentero. Luego, negociar algunas propuestas siempre es válido. De esa forma, ninguno de los dos se va a sentir desencantado o vulnerable. Muchas veces es una alternativa superadora.


¿Cómo se trata la disfunción eréctil?


W.G. Los primeros pasos son evaluar las causas, que pueden ser orgánicas o deberse a conflictos. Luego, se indica un tratamiento que tenga en cuenta la revisión de ciertas creencias con respecto a la masculinidad. No se trata sólo de tomar un fármaco, sino de buscar qué es lo que sucede.


No tengo ganas, ¿cuáles son los motivos?


M.K. El sexo importa y es lo que diferencia a una pareja de otro vínculo. Aunque nadie puede negar que el deseo sexual no se mantiene siempre igual. Cuando disminuye, el primer punto es pensar en el momento de ambos y del tiempo destinado al disfrute. Por otro lado, puede deberse a una anticipación negativa del encuentro –no me gusta o va a ser otra vez lo mismo–, a pensamientos depresivos o hasta a una concepción errónea de la sexualidad.


Los encuentros son espaciados, ¿debemos preocuparnos?


M.K. Cada pareja tiene su ritmo. No importa cuántas veces al día, al mes o al año. Lo importante es analizar cómo viven su sexualidad y que esa frecuencia tenga en cuenta la esencia de cada uno.


M.K. A través de los jadeos nos comunicamos y reafirmamos que nuestra pareja (y nosotras mismas) estamos pasando un buen momento. No obstante, estar demasiado pendientes de ellos, distraerá la atención y puede generar dificultades.


¿Por qué suele doler la penetración?


M.K. Esta molestia puede darse ocasionalmente –por falta de juego previo y lubricación– o por un factor determinado. El miedo al embarazo, inhibiciones, una fobia al sexo o educación religiosa muy rígida están entre las causas. La solución se resuelve en terapias breves y focalizadas.


¿El tamaño es importante?


W.G. Para las mujeres, la medida está dentro del imaginario de los atractivos masculinos. Pero no afecta en el placer. Incluso, si es muy grande puede generar molestias y si es pequeño, aumentar sensaciones en ciertas posiciones.


¿A qué edad suele darse la iniciación sexual?


W.G. La última Encuesta Nacional sobre Salud Sexual y Reproducción (ENSSyR) concluyó que el 62 por ciento de los varones y el 54 de las mujeres de entre 15 y 19 años de todo el país ya tuvieron su primera relación sexual. El dato extra es que la información que reciben es a través de sus pares y de las redes sociales.


¿La orientación sexual puede variar con la edad?


W.G. En la mayoría de los casos se trata del reconocimiento, la aceptación y la visibilidad de un deseo latente y no de un cambio. Por suerte, hoy hay más apertura para vivir con plenitud y sin tabúes cada elección.


¿Es normal que las fantasías sexuales molesten?


W.G. Ayudan a la estimulación y al placer. Las personas con más inhibiciones las consideran inapropiadas o vergonzantes; quienes tienen fobias sexuales, las rechazan por completo o están quienes ante el sólo hecho de imaginarse con otra persona piensan en un acto de infidelidad.


¿La eyaculación precoz requiere de terapia?


W.G. Por pudor o porque las parejas se adaptan a esta forma breve de relación sexual, la consulta por esta disfunción demora mucho tiempo en realizarse. Un abordaje con ayuda sexológica y psicofarmacológica suele dar buenos resultados.


Fuente: Elle

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