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Existe una inquietante conexión entre Marte y el desierto de Atacama

Un estudio determinó una posible similitud entre el lugar más árido de la Tierra y el planeta rojo.

Casi 60 millones de kilómetros son los que separan a la Tierra de Marte cuando el planeta rojo está en oposición con el nuestro, o sea, cuando se lo ve en sentido opuesto al que vemos al Sol. Cuando está en conjunción (en el mismo sentido que el Sol) esta distancia aumenta considerablemente: 102 millones de kilómetros.

Ahora bien: ¿Cómo puede ser que dos planetas tan lejanos y aparentemente tan distintos tenga alguna similitud? La respuesta hay que encontrarla en el lugar más árido de la Tierra: el desierto de Atacama, en Chile.

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Sucede que microbios en capas de suelo poco profundo y ricas en arcilla en el seco desierto de Atacama sugieren que depósitos similares debajo de la superficie marciana pueden contener microorganismos.

Arcilla, microorganismos y coincidencias

Dirigidos por la Universidad de Cornell y el Centro de Astrobiología (CAB) de España, los científicos mostraron una cartilla planetaria para identificar marcadores microbianos en excavaciones de rover poco profundas en arcilla marciana, en su trabajo publicado el en Nature Scientific Reports.

En la región de Yungay del desierto de Atacama, los científicos encontraron que la capa de arcilla, un hábitat de vida microbiana no reportado previamente, está habitada por al menos 30 especies microbianas amantes de la sal de bacterias metabólicamente activas y arqueas (organismos unicelulares).

"Las arcillas están habitadas por microorganismos", aseguró en un comunicadoAlberto G. Fairén, científico visitante en el Departamento de Astronomía de la Universidad de Cornell. "Nuestro descubrimiento sugiere que algo similar puede haber ocurrido hace miles de millones de años, o aún puede estar ocurriendo, en Marte".

Si los microbios existieron en Marte en el pasado, sus biomarcadores probablemente se conservarían allí, dijo Fairén. "Si todavía existen hoy, la última vida marciana posible todavía puede estar descansando allí", agregó.

Las próximas misiones a Marte

El planeta rojo verá nuevos rover cruzando la superficie en los próximos años. El Perseverance de la NASA aterrizará en Marte en febrero de 2021, mientras que el rover europeo Rosalind Franklin llegará en 2023. Ambas misiones buscarán biomarcadores microbianos en la arcilla debajo de la superficie del planeta.

"Este documento ayuda a orientar la búsqueda para informar dónde debemos buscar y qué instrumentos utilizar en la búsqueda de la vida", remarcóFairén.

El descubrimiento de Atacama de los investigadores refuerza la noción de que el Marte temprano pudo haber tenido un subsuelo similar con nichos habitables protegidos, particularmente durante los primeros mil millones de años de su historia.

"Es por eso que las arcillas son importantes. Conservan muy bien los compuestos orgánicos y los biomarcadores y abundan en Marte", concluyóFairén.

Con información deDPA

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