El proceso de elaboración ocurría con total tranquilidad hasta que Khim tomó uno de los huevos y algo no resultó normal con ese “ingrediente”. En ese momento el cocinero lo dejó aparte de la preparación. A los pocos minutos un pequeño patito comenzó a salir de él. Inmediatamente el asombro lo invadió y se dio cuenta que ese huevo en particular había cobrado vida. Allí decidió que tenía que hacer algo con el animal.
Si bien las mascotas más comunes en los hogares son perros y gatos, el pato enterneció a la familia por completo y esa necesidad de afecto les resultó irresistible. Rápidamente el patito, mitad negro y mitad amarillo, pasó a ser parte de la familia. Las primeras semanas pasaron mucho tiempo con él, alimentándolo y preocupándose por suplir la falta que le haría tener cerca a su madre. Cualquier animal de pequeño necesita estar cerca de su progenitora. Sin embargo, este grupo de humanos pudo reemplazarla.
Esta situación terminó calando hondo en Khim que se convirtió en una especie de madre sustituta del pequeño pato y comenzó a involucrarse mucho con él. Desde ese momento ya no pudo separarse. “Tienen una relación muy especial. Tiny sólo quiere estar con Khim. Van a pescar juntos en el barco. Salen al lago o van a pasear”, comentó su esposa Leanne para CTV News. Además señaló que su marido y Tiny, como bautizaron al pequeño patito, son inseparables.