La sociología es una ciencia social que estudia las relaciones humanas, los comportamientos colectivos y el impacto que tienen las instituciones sobre la vida cotidiana. Su campo de acción abarca temas tan diversos como la educación, la salud, la pobreza, la seguridad, el trabajo, el ambiente y los procesos políticos.
Dellepiane, nacido en 1864, fue abogado, historiador y uno de los pioneros del pensamiento sociológico argentino. Su tesis doctoral, titulada Las causas del delito, es considerada un antecedente relevante para el desarrollo de esta disciplina en el país debido a su análisis sobre los comportamientos sociales vinculados al ámbito penal. En 1918 se convirtió en el primer profesor titular de Sociología de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires.
Más de un siglo después, la sociología continúa enfrentando desafíos vinculados a los cambios acelerados de las sociedades contemporáneas. Especialistas de distintas corrientes coinciden en que fenómenos como la globalización, las crisis económicas, las transformaciones tecnológicas y las nuevas formas de desigualdad obligan a replantear constantemente las herramientas de análisis.
En Argentina, la disciplina tuvo un fuerte desarrollo académico a partir de las décadas de 1950 y 1960. Sin embargo, sufrió importantes retrocesos durante la última dictadura militar, cuando carreras, cátedras e investigadores fueron perseguidos o desplazados de las universidades.
Con el regreso de la democracia, la sociología recuperó espacios de investigación y enseñanza, volviendo a ocupar un lugar central en el debate público sobre los principales problemas del país.
Actualmente, el trabajo de sociólogos y sociólogas sigue siendo clave para comprender fenómenos complejos como la pobreza, la exclusión social, las transformaciones laborales, los cambios culturales y las nuevas dinámicas políticas.
La fecha invita también a reflexionar sobre el papel de la disciplina en una sociedad atravesada por profundas transformaciones. Desde distintos ámbitos académicos sostienen que la sociología no solo debe describir la realidad, sino también contribuir a interpretarla críticamente para aportar herramientas que permitan comprender los desafíos del presente y proyectar soluciones hacia el futuro.