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Sábado 02 de Noviembre de 2019

El gris es el nuevo negro

En Sanlitun, un destino popular para ir de shopping, comer y entretenerse y un punto de referencia de la moda en Beijing, cuatro mujeres en cheongsam, un vestido tradicional chino, se contoneaban por una vereda al ritmo de la música como si fueran modelos caminando sobre una pasarela. Con espaldas derechas y figuras esbeltas, usaban maquillaje delicado y modelaban con confianza y elegancia enzapatos de taco alto. Parecían jóvenes bellezas, aunque todas tenían más de 60.


Las abuelas, completas con su pelo gris, estaban grabando su video debut de modelaje. La pieza audiovisual, que se filmó hace tres meses, atrajo más de 2 millones de Me Gusta en la aplicación de videos cortos Douyin, conocido como TikTok en el extranjero, y ha convertido a estas señoras en
celebridades. "Nunca habíamos imaginado que el video se volvería tan popular en Internet", señaló Liu Dongfeng, de 61 años. Han subido más videos online y han ganado más de 3 millones de seguidores.

Liu, que solía trabajar como ejecutiva de un banco en Beijing, comenzó a ir a clases de modelaje después de jubilarse, igual que las otras integrantes del equipo.
Las cuatro se conocieron en un espectáculo de modelos el año pasado y decidieron formar un equipo después de darse cuenta de que resaltaban entre la multitud ya que tenían algunos rasgos en común, entre ellos, el pelo gris. Las cuatro conocen las tendencias de la moda, usan maquillaje, ropa elegante y stilettos de hasta 10 centímetros de alto sobre el escenario a pesar de que su altura promedio es 1,70.

Los usuarios de Internet parecen impresionados por las cuatro abuelas modelos y comentarios como "deseo vivir la vida como las abuelitas cuando sea mayor" comenzaron a circular por Internet.

"Vivimos en una sociedad que adora la juventud y que odia envejecer", sostuvo Xiao Lijun, el fundador de Letuizu, literalmente refiriéndose a un grupo de personas que desea que los mayores tengan una vida saludable, moderna y feliz luego de jubilarse. "La confianza y elegancia de las cuatro
abuelas ha disminuido, de alguna manera, muchos miedos que tiene la gente sobre envejecer", señaló Xiao.

Después de años de estar dedicada a trabajar como técnico senior en una empresa estatal, Fan Qiyang, de 69 años, la mayor de las cuatro del grupo, se dio cuenta por primera vez de su belleza hace nueve años, cuando comenzó a tomar lecciones de pasarela dos veces por semana. Llenaba una valija con zapatos de taco alto, tres conjuntos de ropa casual, un cheongsam, un vestido de noche y otros accesorios de modelaje cada vez que había un show.

"Cuando nuestra generación era joven, la belleza se reprimía", señaló Zhang Shuzhen, de 65 años, que solía trabajar como ejecutiva en el Aeropuerto Internacional de Beijing. En la era de la privación material había poca opción para la vestimenta elegante o de color cuando eran
jóvenes. Zhang aún recuerda que la altura que hoy la hace competitiva como modelo era entonces una desventaja ya que a su familia le costaba más cupones al momento de hacer ropa nueva.

Fan está feliz de que la sociedad sea más tolerante ahora. La gente felicita sinceramente a los ciudadanos mayores a los que les gusta vestir elegante, en lugar de llamarlos indecentes, como solía ocurrir en el pasado. Aquellos eran otros tiempos y la sociedad esperaba que los mayores se
comportaran como lo hace la gente mayor tradicional. Es decir, llevar a cabo algunas tareas del hogar, hacer algún trámite, cuidar de los nietos y asistir a eventos ocasionales vestidos de forma "decente". "Queremos dar el ejemplo, alentar a más gente mayor a apreciar su belleza. Los
ciudadanos senior tienen los mismos derechos (al igual que los jóvenes) a lucir lindos".

Al prestar más atención al estilo de vida de la gente mayor durante más de una década, el fundador de Letuizu, Xiao, ha visto a muchos ciudadanos mayores con buena salud y con suficientes ahorros caer en depresión después de jubilarse porque no pueden encontrar algo significativo que hacer.


A medida que las familias se vuelven cada vez más nucleares, muchos padres mayores que envejecen cuidando a sus hijos no se adaptan a la nueva relación padre-hijo y, por lo tanto, deciden vivir el resto de sus vidas de forma diferente, expresó. Y los hijos, a medida que crecen, se casan y tienen su propio núcleo familiar, no deberían inmiscuirse tanto en la vida de sus padres. En resumen, no deberían tratar de "secuestrar" la vida de sus padres, señaló Xie Yunfeng, una de las modelos abuelas, que solía ser investigadora aeroespacial antes de jubilarse. "Todos tienen derecho a vivir de la manera que deseen. El punto es no juzgar qué estilo de vida es mejor", sostuvo Xie. "Mientras vaya de la mano de los deseos de los mayores y no viole la ley, se debe alentar".


En Beijing, a mediados de septiembre, en el espectáculo para maestras de modelaje de todo el país de las universidades para mayores, las cuatro mujeres estaban rodeadas por las participantes para sacarse una foto, lo que reflejó su creciente popularidad.


Al igual que las cuatro abuelas, una cantidad cada vez mayor de jubilados está disfrutando de su vida después de retirarse del mundo laboral, aprendiendo cosas nuevas para las cuales no tenían tiempo cuando eran jóvenes o en su mediana edad.

Una maestra modelo de 60 años de la ciudad de Baiyin, provincia de Gansu, afirmó que estaba feliz de que su familia apoyara su elección de dar clases de modelaje. Comentó que su hijo incluso bromeaba sobre que es mejor tener un hobby que te mantenga activo a quedarte sentado y volverte vulnerable a la enfermedad del Alzheimer. La mujer, que se identifica solo como Zeng, aprendió a modelar después de jubilarse y da dos clases por semana, que son muy demandadas por las abuelas que aspiran a ser modelos. Le llegan muchas solicitudes de abuelas que tienen mucho tiempo libre, especialmente de aquellas cuyos nietos han crecido, para participar de sus clases.


Zeng expresó que admira la actitud elegante de las cuatro mujeres, que señala que fue acumulada durante años gracias a su educación y vida profesional, lo que es difícil de imitar. "La moda no tiene nada que ver con la edad", sostuvo Xie, que valora el espíritu interior. Le gusta practicar caligrafía y pintar escuchando música clásica en su tiempo libre.

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