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Demisexual: cuál es la clave para la atracción erótica

Para las personas con orientación demisexual, establecer un vínculo afectivo es clave para sentir deseo.

La demisexualidad es una orientación sexual que depende exclusivamente del vínculo (ya sea amoroso, romántico, de pareja, de amistad o de relacionamiento intenso) en el que se desarrolle una gran intimidad y un afecto significativo capaz de sostener al deseo. Los demisexuales no desarrollan atracción erótica, pulsión sexual, ni libido por gente desconocida o por personas conocidas atractivas a las que no las une un vínculo emocional.

"La demisexualidad es una orientación sexual y como toda orientación sexual no puede ser elegida, ya que no es una elección, sino la orientación del objeto de deseo, es decir, no es una preferencia, sino una condición natural. La característica principal que define a la demisexualidad es la incapacidad de sentir atracción erótica por personas, indistintamente de su género, por quienes no se ha desarrollado una conexión o un lazo emocional intenso. Es decir, son personas quienes se sienten sexualmente atraídas dependiendo no de su aspecto físico, sino del vínculo emocional que los una. Los demisexuales pueden, a su vez, sentirse atraídos por personas de distintos géneros. Hay personas demiheterosexuales, demihomosexuales, demibisexuales y cualquier otra variante que incluya una relación afectiva entre dos personas", explica a Clarín la psicóloga y orientadora sexual Jazmín Escobar.

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"Esta orientación incluye un amplio abanico, desde personas que permanecen en la asexualidad hasta tanto encuentren su pareja a otras que en el interín recurren a la masturbación o al porno. Por ello, para más precisión, la demisexualidad debería definirse en relación a las condiciones necesarias para el encuentro sexual con terceros más que a la presencia o no de fantasías eróticas. No se trata de si sienten atracción o deseo, sino de si avanzan hacia una relación", dice a este diario Pedro Horvat, médico psiquiatra y psicoanalista.

Las personas demisexuales son jóvenes y los deseos eróticos y las atracciones están condicionados por la creación de esos vínculos y afectos y por una trayectoria común con la otra persona que permita compartir experiencias y actividades afines.

"Esto, lógicamente, no significa que las personas demisexuales sientan atracción por todas las personas con las que tengan conexión emocional, sino que significa que sin esos vínculos emocionales no se dará la atracción", aclara a Clarín Olga Tallone, quien es psicóloga, sexóloga clínica y directora y fundadora de la Escuela De Tantra Clásico de la Argentina.

“Siento una gran conexión emocional y eso deriva en una química de pasión y de sexo”

Una vez que encuentran al compañero adecuado, la frecuencia a la hora de tener relaciones sexuales puede llegar a ser tan habitual como la de cualquier otra pareja.

Mariela (24) se define como demisexual, aunque confiesa que tuvo que atravesar una relación de pareja de varios años para darse cuenta de su orientación sexual. "A los pocos meses me puse de novia con un chico y me di cuenta que las cosas que había hecho con mi ex habían sido por compromiso, por inercia y no porque realmente hubiese una conexión emocional. De esta forma me di cuenta que durante toda mi vida nunca nadie me había atraído sexualmente. Sin embargo, con mi actual novio siento una gran conexión emocional y eso deriva en una química de pasión y de sexo", dice Mariela.

"Las personas que viven la atracción de esta forma, pueden sentirse a veces muy diferentes al resto, en una sociedad que nos ofrece constantemente modelos de amor, química o flash a primera vista o de atracción intensa por desconocidos. Incluso, pueden ser personas que piensen, durante largo tiempo, que no les atrae nadie o que son incapaces de enamorarse o de sentir interés erótico por otras personas. Lo cierto es que sí que pueden sentir atracción, interés erótico y amor romántico, pero posiblemente de forma mucho más selectiva que otras personas, y desarrollando estos sentimientos de manera más paulatina. Y, por lo tanto, es posible que los experimenten en menos ocasiones a lo largo de su vida", expresa Tallone.

Una de las preguntas que surgen está relacionada a la cantidad de encuentros aproximados que necesitan tener con una persona a la hora de tener relaciones sexuales.

"El número de encuentros es un factor cuantitativo, cuando de verdad se necesitan encuentros más bien cualitativos que permitan desarrollar las habilidades emocionales y afectivas inherentes a las personas demisexuales. Depende de las cualidades y de las características personales, individuales y subjetivas de cada uno para lograr la conexión. Generalmente, estos vínculos se desarrollan con más tiempo que un 'crush o amor a primera vista' ya que se necesita tiempo de consolidación, confianza, empatía y afecto para seducir y conectar", afirma Escobar.

Cuando parece que en la actualidad las personas tienen relaciones y luego se conocen, ¿de qué manera hacen estas personas para sostener la idea de la necesidad de tener un vínculo emocional a la hora de tener relaciones sexuales? "Depende de cómo viva su situación. Quien la vive con angustia, como si fuera una dificultad desventajosa para sus posibilidades tiende a ocultar, o a compartir -llegado el momento- en el tono de una confesión que espera ser comprendida. Otras personas, en cambio, presentan reactivamente una posición de orgullo, como si reservar el sexo sólo para las relaciones de amor fuera un valor", culmina Horvat.

(Clarín)