Por lo tanto, luego de hacer pública esta novedad a través de un artículo en la revista científica ‘’Preventing Chronic Disease’', buscaron resaltar la importancia de esta verdura que aporta:
-Vitamina A.
-Vitamina C.
-Vitamina E.
-Folatos.
-Tiamina.
-Calcio.
-Hierro.
-Potasio.
-Fósforo.
Un estudio para el Centro de Enfermedades Crónicas Preventivas (CDC) de EE.UU. calculó los porcentajes de nutrientes de los alimentos en crudo. La investigación fue liderada por la doctora Jennifer Di Noia y desarrolló un método para definir las frutas y las verduras más nutritivas del planeta.
El berro es un alimento extremadamente denso en nutrientes. Una taza (34 gramos) de berros contiene:
-Calorías: 4
-Carbohidratos: 0,4 gramos
-Proteína: 0,8 gramos
-Grasa: 0 gramos
-Fibra: 0,2 gramos
-Vitamina A: 22% de la Ingesta Dietética de Referencia (DRI)
-Vitamina C: 24% del DRI
-Vitamina K: 106% del DRI
-Calcio: 4% del DRI
-Manganeso: 4% del DRI
Las 8 razones por las que hay que comer berro
A pesar de que su sabor no es una de sus mayores fortalezas, millones de personas suelen incluirlo en su menú porque, según la ciencia, el berro es bueno para:
Ayudar en casos de anemia.
-Nutrir a las mujeres embarazadas, gracias a su alto contenido en hierro y ácido fólico.
-Mejorar la salud de los riñones.
-Cuidar la piel.
-Prevenir la caída del pelo.
-Combatir el estreñimiento.
-Fortalecer el sistema inmune.
Prevenir enfermedades como cáncer de pulmón y de esófago.
“El berro tiene muchos beneficios para la salud”, dice la doctora Amy Lee, directora de Nutrición. Tiene un alto contenido de vitamina A y potasio, más que la lechuga típica. Y para colmo, el berro contiene más vitamina C que una naranja, lo que explica por qué el capitán James Cook consideró que el vegetal era una cura para el escorbuto mientras circunnavegaba la Tierra.
El berro también es bueno para el corazón
El berro contiene antioxidantes, betacaroteno, zeaxantina y luteína. Los niveles bajos de estos carotenoides están asociados con enfermedades cardíacas y presión arterial alta.
Los estudios demostraron que los altos niveles de carotenoides no solo protegen contra el desarrollo de enfermedades cardíacas, sino que también reducen el riesgo de ataque cardíaco y derrames cerebrales.