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Lunes 28 de Octubre de 2019

Crece la cantidad de objetos espaciales interestelares que nos visitan

Gracias a nuevos y potentes telescopios terrestres y espaciales, los astrónomos logran descubrir los particulares objetos que ingresan a nuestro Sistema Solar para seguir de largo. El más reciente fue el cometa interestelar 2I/ Borisov.

Desde que vieron por primera vez a 'Oumuamua' en octubre de 2017, los astrónomos sospechan que su detección fue una pista concreta de que hay más objetos interestelares que pasan a través de nuestro sistema solar de lo que se imaginaba.


Los astrónomos han pensado durante mucho tiempo que los espacios que existen entre las estrellas podrían ser el hogar de varios cometas y asteroides que han sido expulsados de sus sistemas planetarios. Y a medida que avanzan por el universo, atravesarían nuestro sistema solar y nos darían la oportunidad de detectarlos.



Después del paso de Oumuamua, los científicos han estado observando con la esperanza de ver a otro visitante interestelar. Y esto ocurrió hace pocas semanas: el cometa interestelar 2I/ Borisov entró en escena para confirmar un nuevo invitado a observar de cerca nuestro Sol.


Para detectarlo, los investigadores habían crearon un programa informático especial que revisaba la información sobre nuevos cometas con la esperanza de detectar automáticamente cualquier cosa que hubiera llegado a nuestro vecindario.


En septiembre, el software emitió una alerta que sugería que podría haberse encontrado otro visitante interestelar. "Este código fue escrito específicamente para este propósito, y realmente esperábamos recibir este mensaje algún día. Solo no sabíamos cuándo", explicó Piotr Guzik de la Universidad Jagiellonian, quien dirigió un nuevo estudio del objeto.


Los investigadores pudieron tomar fotografías durante dos días, que les dieron a los investigadores una mirada significativa al objeto y les permitieron confirmar que fue el primer cometa que nos visita desde otro sistema planetario.


"Inmediatamente notamos la familiar cola que no se vio alrededor de Oumuamua. Esto es realmente genial porque significa que nuestro nuevo visitante es uno de estos cometas interestelares 'reales' míticos y nunca antes vistos ", aseguró Michal Drahus, de la misma casa académica, quien dirigió el estudio junto con Guzik.


La investigación develó que es "extrañamente familiar", con un tono rojizo y un núcleo sólido de aproximadamente un kilómetro de diámetro: "Haga de esto lo que quiera, pero basándose en estas características iniciales, este objeto parece indistinguible de los cometas nativos del Sistema Solar", aseguró Guzik.


Los investigadores ahora podrán seguir observando este objeto y aprender más sobre él a medida que se vuelve aún más visible, ya que será observable por lo menos durante casi un año.


"El cometa todavía está emergiendo del resplandor matutino del Sol y está creciendo en brillo. Será observable durante varios meses, lo que nos hace creer que lo mejor está por venir", precisó Waclaw Waniak, coautor del estudio.


El origen de los visitantes

La pregunta que se hacen los expertos es cómo estos objetos interestelares comienzan su largo viaje. Una posible teoría del origen deOumuamua y sus presuntos "compatriotas" es que pertenecían a los planetesimales, que son los componentes básicos de los planetas, expulsados de sus sistemas solares nativos.


En la teoría comúnmente aceptada por los científicos sobre la formación de los planetas, la denominada hipótesis nebular, sostiene que los planetas se forman por la agregación de gas y polvo que condensan y se van uniendo para formar cuerpos cada vez más grandes, denominados planetesimales.


Pero Malena Rice, astrónoma en la Universidad de Yale y otros científicos que trabajan con ella, piensan que eso no es lo correcto ya que encontraron sospechoso que la mayoría de los planetas que los expertos han descubierto hasta la fecha no sean del tipo que deberían ser capaces de expulsar a los planetesimales. Argumentan que dicha dinámica tendría que ser activada por planetas tan masivos como Neptuno o más grandes y que orbitan al menos cinco veces más lejos de su estrella que la Tierra al Sol.


Entonces, los investigadores recurrieron a un proyecto llamado Subestructuras de Disco en Alta Resolución Angular, que registró a 20 sistemas solares jóvenes lo suficientemente cerca de la Tierra como para que nuevo y poderoso telescopio Atacama Large Millimeter / submillimeter Array en Chile pudiera obtener una imagen decente de ellos.


Algunos de estos discos tienen huecos que marcan dónde un planeta en formación ha despejado una franja de escombros. Eso les dice a los científicos qué tamaño de planetas se están formando y qué tan cerca están de la estrella. Entonces, los investigadores tomaron tres de esos sistemas y modelaron la probabilidad de que sus planetas puedan expulsar a los planetesimales en un dramático recorrido por el universo.


"Esta idea explica muy bien la alta densidad de estos objetos que se desplazan en el espacio interestelar. Muestra que deberíamos encontrar hasta cientos de estos objetos con las próximas búsquedas", afirmó Gregory Laughlin, astrónomo de la Universidad de Yale y coautor de Rice, en la misma declaración.


Después del retraso entre el reconocimiento de 'Oumuamua y cualquier visitante adicional a nuestro sistema solar, los astrónomos comenzaron a sospechar que no podrían detectar otro objeto interestelar hasta que se active el LSST", afirmó Karen Meech, una astrónoma de la Universidad de Hawai que observó ambos: Oumuamua y el nuevo cometa interestelar.


Pero llegó el nuevo cometa interestelar Borisov con una impresionante manta helada que lo marcaba como un cometa claro."No estás mirando una estrella distante a través de un telescopio", dijo Rice.


"Este es un material real que forma planetas en otros sistemas solares. Es una forma completamente inédita de estudiar de cerca los sistemas extrasolares", precisó la experta que está ilusionada de ver más objetos interestelares cuando el nuevo instrumento, el Telescopio de prospección sinóptica grande (LSST), esté completamente en funcionamiento en 2023. Los científicos estiman que cada año, LSST debería poder detectar más de 100 objetos interestelares de más de 2 metros de diámetro.


"De todos los próximos programas de observación, LSST es el más intrigante cuando se trata de detectar objetos interestelares. Debería haber una gran cantidad de este material flotando", concluyó la experta.

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