"
San Juan 8 > A un click > ropa

Cómo secar la ropa en días de mucha humedad

Secar la ropa sin elevar la humedad dentro de casa exige combinar un buen centrifugado, circulación de aire y un espacio elegido con cuidado.

En días húmedos, secar la ropa sin elevar la humedad dentro de casa exige combinar un buen centrifugado, circulación de aire y un espacio elegido con cuidado. La meta es que el agua que sale de las prendas tenga una vía para abandonar la habitación.

La humedad del aire ralentiza la evaporación

La ropa se seca cuando el agua de las fibras pasa al aire. Si ese aire ya contiene mucho vapor, recibe menos humedad adicional y el proceso se alarga. El problema no se limita a las prendas: el vapor puede condensarse sobre ventanas, paredes o superficies frías. Esa acumulación favorece la aparición de moho si se mantiene en el tiempo.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) recomienda conservar la humedad relativa interior por debajo del 60%, con un intervalo ideal de entre 30% y 50% cuando sea posible. También señala que los secadores de ropa y otras actividades domésticas elevan el vapor ambiental, por lo que controlar la humedad resulta central para prevenir el crecimiento dw moho.

Te puede interesar...

Menos agua en la prenda acorta el tiempo de secado

El primer paso ocurre antes de tender. Un ciclo adicional de centrifugado reduce el agua retenida en los tejidos y, por tanto, la que deberá evaporarse dentro del hogar. El Servicio Nacional de Salud británico aconseja esta medida cuando no es posible secar la ropa al aire libre.

Al sacar la colada, conviene tenderla cuanto antes y separar cada pieza para que el aire circule entre las telas. Las prendas gruesas, como toallas, pantalones o sudaderas, requieren más espacio que las livianas. Una prenda doblada sobre otra o un tendedero sobrecargado retienen agua durante más tiempo.

Para organizar el tender:

  • Dejar distancia entre prendas y no superponer mangas, bolsillos o dobladillos.
  • Colocar las piezas grandes en los extremos o donde reciban mayor circulación de aire.
  • Dar vuelta las prendas de tejido grueso cuando una cara ya esté menos húmeda.
  • Revisar puños, costuras, cintura y bolsillos antes de guardar la ropa, porque suelen secarse más lentamente.

Una habitación ventilada limita la condensación

Cuando se tiende bajo techo, resulta preferible usar una habitación que pueda ventilarse, con la puerta cerrada para que el vapor no pase a otras zonas de la vivienda. Abrir una ventana, si las condiciones exteriores lo permiten, o utilizar el extractor de aire ayuda a expulsar ese vapor. Las rejillas y ventilaciones permanentes no deben bloquearse.

La EPA recomienda aumentar la ventilación o movimiento del aire con puertas, ventanas o ventiladores cuando sea práctico. Asimismo, advierte que un secador que no expulsa el aire al exterior puede elevar la humedad de la habitación.

La calefacción por sí sola no resuelve el problema: eleva la temperatura y puede acelerar la evaporación, pero ese vapor necesita salir o ser retirado. Por eso no conviene apoyar ropa mojada directamente sobre radiadores.

Tampoco es recomendable ubicar el tendedero en un dormitorio, un armario o junto a una pared fría, donde el aire circula poco y la condensación puede pasar inadvertida.

El higrómetro permite vigilar el ambiente

Un higrómetro mide la humedad relativa y permite comprobar si el cuarto acumula vapor mientras se seca la colada. Si la lectura se acerca o supera el 60%, corresponde reforzar la ventilación o reducir la cantidad de ropa tendida a la vez.

Cuando no sea posible ventilar adecuadamente, un deshumidificador puede extraer parte del vapor del ambiente, aunque no corrige filtraciones, daños en cañerías ni otros problemas estructurales de humedad.

Las costuras, los puños y los bolsillos conservan humedad durante más tiempo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La BBC recoge que especialistas en calidad del aire recomiendan mantener la ventilación y la calefacción aun cuando se use un deshumidificador, y sitúan el rango orientativo de humedad relativa entre 40% y 60%.

Antes de guardar las prendas, hay que confirmar que estén completamente secas, incluso en zonas gruesas y costuras. Si aparecen olor persistente a humedad, condensación frecuente o manchas de moho, la prioridad es identificar la fuente de agua y secar las superficies afectadas con rapidez.

FUENTE: INFOBAE

Temas