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Cómo hacer para terminar con el hipo

La clave está en el diafragma, el abdomen y el tórax, debido a que son las partes del cuerpo que intervienen y están conectadas cuando se produce el inesperado e indeseado momento.

El hipo es una de esos trastornos que aparecen sorpresivamente y suelen incomodar a quien lo sufre. Genera burlas por el espasmo incontrolado y la persona que padece esta contracción involuntaria del diafragma debe armarse de paciencia e intentar buscar una rápida solución.

Las causas del hipo son de lo más variadas y hay personas con una mayor predisposición a pasar por este trance. En principio, la clave está en el diafragma, el abdomen y el tórax, debido a que son las partes del cuerpo que intervienen y están conectadas cuando se produce el inesperado e indeseado momento.

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El hipo se produce por una serie de contracciones involuntarias del diafragma, músculo que separa el tórax del abdomen e interviene en la respiración. A cada contracción del diafragma entre dos respiraciones, le sigue un cierre repentino de las cuerdas vocales que produce el característico sonido de ‘hip’”, resumió Joaquín Lamela López, neumólogo de la ciudad española de Ourense e integrante de Top Doctors.

De ahí que las causas se relacionen habitualmente con el músculo y sus conexiones corporales, así como también el proceso de respiración, debido a que es un punto clave para el correcto desarrollo.

Causas más habituales del hipo

Aunque no se conocen con exactitud todos los orígenes del hipo, hay una serie de causas probables:

  • Tomar bebidas con gas.
  • Beber mucho alcohol.
  • Comer mucho.
  • Agitación, nerviosismo o estrés.
  • Cambios bruscos de temperaturas en las comidas.
  • Tragar aire al comer o mientras se mastica chicle o se chupan caramelos.

Cómo puede quitarse el hipo

En general, los médicos apuestan por la paciencia para esperar a que desaparezcan el sobresalto y los sonidos involuntarios, pero hay una lista de trucos y secretos que se convirtieron en tradicionales y que pueden ser una alternativa en algunos casos. “El hipo suele desaparecer por sí solo después de unos minutos. No hay pruebas de que los trucos caseros funcionen, pero no son dañinos y pueden probarse”, planteó el neumólogo.

Entre las prácticas más comunes y que podrían ser eficaces para frenar el hipo se encuentran:

  • Contener la respiración y contar despacio hasta 10.
  • Beber rápidamente agua fría.
  • Comer una cucharada de azúcar o miel.
  • Respirar aire dentro de una bolsa de papel.
  • Tragar pan seco o masticar hielo.
  • Beber agua con el cuerpo inclinado hacia delante.
  • Poner una gota de limón sobre la lengua.
  • Presionar con los dedos los globos oculares.

Cuánto puede durar el hipo

Según los expertos, el hipo suele durar únicamente unos minutos en la mayor parte de las ocasiones. Es lo que se denomina hipo agudo y su período de duración es de un máximo de 48 horas y no suele suponer un problema ni un riesgo de la salud. De hecho, no es preocupante ni debe asustar a quien lo padece, aunque sea molesto.

Si el hipo dura más de 48 horas o es tan intenso que causa problemas para comer, dormir o respirar, debe consultarse al médico”, señaló Lamela López, quien dijo que, cuando se convierte en algo muy duradero suele deberse a una combinación de situaciones o la manifestación de algún problema de salud que podría ser de gravedad.

“El hipo puede ser un síntoma de enfermedades de diversa seriedad cuando dura más de 48 horas: lesión o irritación de los nervios vago y frénico que inervan el diafragma, trastornos del sistema nervioso central, trastornos metabólicos o drogas”, reveló el neumólogo.

Cómo evitar tener hipo

El especialista dijo que no hay una regla de oro para escapar del hipo, sino simplemente evitar las posibles causas enumeradas. En ese sentido, recomendó que se debe comer y beber sin precipitación, no forzar la respiración al ingerir alimentos y reducir las comidas y bebidas gaseosas. En resumen, los dos pilares son la respiración y la agitación, así que conviene no estresar el músculo tanto cuando se habla como cuando se come.

“En el hipo crónico, puede ser útil comer porciones más pequeñas y evitar las bebidas gaseosas y los alimentos que producen gas”, añadió el neumólogo.