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Sábado 20 de Julio de 2019

Cómo ganar amigos: los infalibles consejos del pionero de la autoayuda

El libro de Dale Carnegie, publicado en 1936, fue el primer manual de este tipo, y su autor un vanguardista en el negocio del coaching. Consejos, clases de oratoria y recetas para la felicidad, el éxito social y el liderazgo forman parte de su legado.

Hoy, los tips y recetas de Dale Carnegie forman parte del saber común y del habla cotidiana; frases hechas que todo el mundo repite. Claro que aplicarlas no es tan sencillo. No todos pueden ser Warren Buffet, uno que sí le sacó gran provecho al curso de Carnegie: el multimillonario fue uno de sus mejores discípulos y propagandista.


Carnegie nació en 1888 en Missouri en una familia de granjeros y estudiar fue para él todo un desafío. Pronto descubrió la importancia del discurso y el modo de expresarse para la vida social. Y también descubrió su propio talento para convencer. No por casualidad hizo sus primeras armas profesionales en la venta, rubro en el cual trabajó para varias empresas.


Hasta que tuvo la afortunada idea de volcar toda su experiencia en la materia en un libro que se publicó en 1936 y que haría escuela: "Cómo ganar amigos e influir sobre las personas".


Fue uno de los primeros best seller internacional: vendió cientos de miles de ejemplares y fue traducido a casi todos los idiomas.


Antes de publicar el libro, Carnegie había publicado otro sobre cómo hablar en público y había sistematizado sus teorías y conocimientos en forma de cursos que dictó durante las dos décadas previas a la salida de su obra maestra.


El libro no sólo fue un éxito de ventas sino que convirtió a su autor en marca registrada: Dale Carnegie es hoy el nombre de un programa sistematizado de formación en relaciones personales que se sigue dictando a lo largo y ancho del mundo.


Además, la idea de Carnegie hizo escuela y creó un verdadero género editorial -si no literario: el de los libros de autoayuda, entrenamiento y superación personal. Basta recorrer las librerías y ver el espacio que este tipo de títulos ocupan en los exhibidores para entender que siguen siendo un negocio gracias a la propensión humana a creer que existen recetas fáciles o soluciones mágicas para todos los problemas.


Dale Carnegie era un vendedor de alma. Lo demuestra en la forma en que "vende" el éxito asegurado, mediante, por ejemplo, "las seis formas de convertirse en una persona agradable" o "las 12 formas" de convencer a los demás o las "siete reglas" para tener una vida hogareña feliz. El hombre tiene la virtud de hacer que todo parezca muy fácil. Pero más allá de ese facilismo, algunos son consejos útiles, fruto de la experiencia sistematizada y del sentido común. Claro que aplicarlos es otro tema. Todos sabemos que para caer bien a los demás es mejor no criticar, no condenar, no quejarse. Pero del dicho o de la intención al hecho, la distancia es grande.


Carnegie arranca enumerando las "doce cosas que este libro hará" por nosotros; sacarnos los estereotipos mentales, permitirnos "hacer amigos fácil y rápido", volvernos populares, aumentar nuestra influencia, prestigio y capacidad para generar ingresos, evitar discusiones y hacer nuestra "interacción humana más sencilla y placentera", entre otras maravillas.


A continuación una pequeña muestra de los consejos de este maestro que evidencian que, en esta materia, poco nuevo se ha inventado, después de Dale Carnegie.


No critique, no condene, ni se queje.


Muestre un interés genuino en otras personas.


Sonría.


Recuerde que el nombre de una persona es, para esa persona, el más dulce y más importante sonido en cualquier idioma.


Sea un buen oyente. Anime a otros a hablar de ellos mismos.


Haga que la otra persona se sienta importante – y hágalo sinceramente.


La única forma de sacar lo mejor de una discusión es evitándola.


Muestre respeto por las opiniones de la otra persona. Nunca diga "estás equivocado".


Deje que la otra persona sienta que la idea es suya.


Consejos para líderes


Marque los errores de su interlocutor de forma indirecta.


Hable de sus propios errores antes de citar los de la otra persona.


Haga preguntas en lugar de dar órdenes directas.


Elogie cada mejora.


Genere y fomente una buena reputación acerca de los demás.


Haga que la otra persona se sienta feliz de hacer lo que usted sugirió.


En el hogar


No intente mejorar a su pareja.


No critique.


Dé pequeñas atenciones o detalles.


Sea atento.


Lea un buen libro referente al sexo en el matrimonio.


(Fuente: Infobae)

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