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Viernes 09 de Noviembre de 2018

Captaron el increíble momento en que un meteoro se estrella contra la atmósfera

El fotógrafo Nick Jackson registra accidentalmente la explosión y desintegración de un meteoro tras entrar en la atmósfera terrestre

Hay fotógrafos -bien profesionales, bien amateurs con vocación- que escogen algún tema de la Naturaleza y se dedican a capturarlo una y otra vez: animales salvajes en su propio hábitat libre, fondos marinos, fenómenos climatológicos... Y, en ocasiones, la Naturaleza les devuelve un regalo, por su devoción.

De vez en cuando, lo inesperado, lo incalculable ocurre justo delante de su cámara como un presente generoso. Algo así le ocurrió el pasado 20 de Octubre de 2018 al fotógrafo británico Nick Jackson.

Jackson se encontraba a los pies del castillo de Clun en Shropshire, situado al Oeste de Inglaterra. Esta construcción de origen en el S. XIII fue testigo mudo de lo que aconteció sobre él, en la atmósfera y que Jackson logró casualmente registrar con su cámara.

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Nick estaba allí para fotografiar un "star trail". Esto consiste en el recorrido que las estrellas dibujan en una fotografía por la rotación de nuestro planeta. La exposición de la cámara es constante, cada x segundos o minutos, y una vez ves las fotos, ese trail (camino) queda registrado en forma de estela blanca.

La cámara estaba situada y registrando ya las imágenes cuando sucedió un fogonazo sobre el cénit, un flash de breves segundos. Se trataba de un meteorito que acababa de fragmentarse y volatilizarse en parte contra nuestra atmósfera. Son estos meteoritos, restos que viajan en la cola del cometa Halley y que, al interseccionar con nuestra atmósfera- se destruyen, combustionándose en su mayor parte, excepto algún pequeño fragmento de meteorito, que se precipita, la mayor parte de las veces, imperceptiblemente. Este fenómeno recibe el nombre de "las Oriónidas".

El fotógrafo Nick Jackson fue consciente en aquel momento, en la fría noche de la campiña británica, de que algo había sucedido y de que había posibilidades de que su cámara lo hubiera registrado. Pero no pudo saciar su deseo de certeza hasta que termino la madrugada y su proyecto de fotografiar todo el "star trail". Solo entonces, pudo detener la cámara y comprobar si había registrado el fenómeno. Efectivamente, ahí estaba y le ha valido la felicitación y la envidia de los astrónomos profesionales y aficionados.

La unión de las fotografías, dispuestas ahora seguidas para que parezca un vídeo y subido a la Redes Sociales, nos permite contemplar este instante que ahora comprendemos, pero que nuestros antepasados traducirían como el guiño de un ojo de algún dios enfadado. Algo que ahora, no solo entendemos sino que somos capaces -con algo de ayuda del Azar- de registrar y dejar testimonio.

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