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Astrología Kármica: planetas en Tauro entre el apego y el amor

Hoy en Buen Karma, siempre con la visión que los planetas en el cielo facilitan, vamos a reflexionar sobre la diferencia que entre el apego a las cosas o personas y el amor que es goce y felicidad.

“Si alguien es desdichado, ayuda, pero no te compadezcas. No le des la idea de que la miseria es algo que vale la pena. Sé feliz, respeta la felicidad, y ayuda a que la gente entienda que la felicidad es la meta de la vida”. Osho

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Telescopio Kármico

El mapa natal del cielo actual es siempre admirable, porque si bien hay fricciones y tensión, a la vez los aspectos fríos permiten soluciones inesperadas.

Vale aclarar, que no son los planetas los responsables de nuestra vida, sino lo que yo decido hacer con mi energía. Dirían los Sabios Astrólogos del pasado: “El ser humano es como un planeta más, cuando se permite ira, resentimiento y rencor, neutraliza todo fuerza positiva, y por el contrario cuando acepta, agradece, comparte y ama, todo confluye a su favor”.

En estos días centramos la atención a los planetas en Tauro, entre ellos el Sol, Urano, Mercurio y Venus, en inarmonía con Saturno en Acuario, generalmente se dice que esto trae limitación, problemas, disgustos y egoísmos separativos.

Sin embargo, para alguien que ve en el obstáculo una posibilidad de crecer, esto le sirve para desapegarse de aquello que ya no cumple el propósito del crecimiento. Digamos, es una liberación de fuertes apegos que ocupan lugar y no permiten que entre lo nuevo.

Lo que no te trae dicha, alegría y profundo amor, ha llegado a su fin y hay que aprender a soltar. Eso proponen los planetas en estos tiempos.

“Tenemos que aprender un idioma totalmente nuevo, sólo entonces esta vieja humanidad sin rumbo se puede cambiar. Tenemos que aprender el idioma de la salud, de la totalidad, de la felicidad. Va a ser difícil porque hemos hecho grandes inversiones que nos encarcelan, pero no imposible si vamos por lo que nos hace dichosos a todos y al Todo” Osho

Tauro, Venus el amor y el apego material

El amor y el apego están habitual y erróneamente interconectados, pero son conceptos muy diferentes. Hay una notable diferencia entre amar o simplemente estar unido a alguien o a algo.

El apego es el temor a estar solo, el amor es la libertad de ser todo lo que puedes ser. El apego requiere que estés en una relación o entre personas para poder funcionar porque no sabes manejar la soledad. El amor es muy diferente, trae lo mejor de ti, donde hay sentimientos nobles y compasivos de ambas partes, vos serás una mejor versión. Cuanto más te conozcas y te ames en esencia, más atraerás en tu entorno belleza y afecto sincero.

Tres signos y las tres diferencias entre amor y apego

1- Libra: el amor se centra en el crecimiento mutuo, el apego restringe y coarta el crecimiento

El amor hace que las personas crezcan individualmente pero juntas. Nos hace sacar lo mejor de nosotros y convertirnos en mejores personas cada día. En cambio, el apego hace que dentro de una relación, una persona dependa innecesariamente de la otra. Esta persona poco a poco va demandando más y más de ti, tu tiempo, tu atención, sin importarle tus propias necesidades. Mira adentro tuyo el porqué.

2- Leo: el amor es sin ego, el apego refuerza el ego

El amor es desinteresado y el desinterés no engendra ego. El amor no es exigente ni desesperado. No ignora los defectos, pero los acepta. Podemos sentir cambios positivos cuando estamos juntos en pareja o con quienes nos rodean porque sabemos que nuestras debilidades, vulnerabilidades y comunicación son sólidas.

La persona que está con otra debido al apego sólo siente las molestias de la separación cuando la atención no está en ellos. Ellos quieren ser todo para la otra persona. Tratamos de alimentar con el otro nuestras propias necesidades para llenar un vacío en nuestra vida o nuestra autoestima. Quieres ser amado por alguien más porque aún no has aprendido a amarte a ti mismo.

3- Acuario: el amor libera, el apego controla

El amor te permite ser tú mismo y nunca te impide ser quien eres porque sos amado por lo que eres y no por lo que otros necesitan que seas. El amor requiere seguridad y la capacidad de dar y recibir. Una relación amorosa nace a través de dejar ir, perdonar y permitir que el otro sea exactamente lo que es. El amor es potenciador, mientras que el apego es acerca de quién tiene el poder.

En el amor nos encontramos en la felicidad de la otra persona. En el apego nos encontramos en la felicidad de tener a la otra persona a “nuestra manera”. Por lo tanto, el apego necesita llevar el control a través de la manipulación para que la otra persona actúe de acuerdo a su voluntad. El apego es acerca de instrucciones y reglas, mientras que el amor es sobre confianza, inspiración y cuidado.

Virgo: reflexiona y obsérvate

  • El apego dice: dame; el amor dice: toma.
  • El apego dice: tú eres responsable de cómo me siento; el amor dice: yo soy responsable de cómo me siento.
  • El apego dice: eres mío; el amor dice: valoro que elijas libremente estar conmigo.
  • El apego dice: lo que tengo de ti, nadie más debería tenerlo; el amor dice: gracias por compartirte conmigo.
  • El apego dice: no me abandones (aunque seas infeliz); el amor dice: vuela (si con ello eres más feliz).
  • El apego dice: te necesito, quiero que me hagas feliz; el amor dice: te amo, quiero hacerte feliz.

Sagitario y la palabra final: la alegría surge de tu interior

Vive en la alegría, sin posesiones, como los luminosos. Vive como los Budas, que no poseen nada, pero pueden usarlo todo.

Hay que usar el mundo, no poseerlo. Como llegamos con las manos vacías y nos vamos con las manos vacías, no tiene sentido poseer nada. Ser posesivo es algo feo, pero se puede usar todo. Mientras estés vivo, usa el mundo; disfruta de todo lo que te ofrece el mundo y después vete sin mirar atrás, sin aferrarte a nada.

“La persona inteligente usa la vida y la usa de una forma hermosa, estética, sensible. Así, el mundo le ofrece muchos tesoros. Jamás se ata a nada, porque en el momento en que te atas a algo te quedas dormido. El vencedor siembra el odio porque el perdedor sufre. Abandona la victoria y la derrota y encuentra la alegría”.