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Anotate estos tips para cuidar la piel de tu rostro en verano

En esta época del año, ya sea que nos vayamos a algún lado de vacaciones o bien que disfrutemos de una pileta o de una salida al aire libre, es importante que cuidemos nuestra piel. La cara, las manos y los pies tienen sus particularidades, así que en esta nota te explicamos los mejores hábitos, los componentes activos a tener en cuenta y recomendaciones de cuidados. También te comentamos algunos tips antes y después de exponerte al sol.

Cara

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Los mejores hábitos para cada horario

A la mañana es importante realizar higiene facial con gel, crema según las características de la piel (grasa, mixta, seca, normal, sensible) e hidratar alrededor del ojo con cremas específicas para contorno de ojos. El resto de la cara se hidrata según características de la piel y se debe incluir cuello y escote.

También es importante utilizar filtros solares. Debemos recordar que se aplican cada 2 hs y es importante que tengan filtros para UVA y UVB, sobre todo si estamos debajo del sol -no necesariamente es tirarse a tomar sol, sino que además existen hábitos comunes como caminar, practicar un deporte al aire libre, llevar a un hijo a la plaza y estar en la parada de un colectivo.

Además, tenemos que tener en cuenta de utilizar anteojos solares para disminuir la contracción de los músculos periorbitarios responsables de las famosas patas de gallo.

Durante todo el día, es importante la Ingesta de agua para hidratación al organismo y la piel y una alimentación saludable.

Los mejores componentes activos para cada horario

Las cremas de limpieza y tónicos pueden ser las mismas que se utilizan al levantarse y antes de acostarse. Las cremas con sus principios activos van a variar según las características de la piel. En general son más livianas y el objetivo es mantener a la piel hidratada y protegerla de las toxinas. Pueden presentar factores de protección solar.

Las cremas nocturnas también tienen distintos principios activos que varían según las características de piel. La mayoría son reparadoras, reafirmantes y nutritivas. Como a la noche se produce la renovación celular, lo ideal es utilizar cremas con principios activos de más penetración: Vitamina E, C, Panthenol, Coencima q10, ácido hialurónico, niacinamida, etc.

Manos

Existen cremas especializadas que tienen en cuenta las características de la piel, como es el espesor, exposición y roce. En estos casos, hay formulaciones que presentan mayor hidratación y duración del efecto. Las cremas tienen componentes específicos para mayor hidratación: siliconas, protección solar, vitamina e, glicerina, avena, urea, etc.

Las cremas de las manos (así como de los pies) tienen componentes específicos para mayor hidratación: siliconas, protección solar, vitamina e, glicerina, avena, urea, etc.

Recomendaciones

  • Usar guantes para tareas domésticas y así evitar agresores como productos de limpieza y detergentes.
  • Hidratar de forma regular después del contacto con sustancias.
  • Exfoliar con una frecuencia semanal, pero no diaria ya que altera la barrera cutánea.
  • Realizar baños de parafina para suavizar.
  • Realizar tratamientos despigmentantes en el dorso de las manos durante el invierno para borrar las marcas del fotoenvejecimiento cutáneo.
  • Utilizar protectores solares en el verano y geles post solares en el caso que la piel presente eritemas o que esté un poco enrojecida.

Los pies

Como cada parte del cuerpo tiene un espesor distinto, se deben aplicar cremas diferentes. El cuerpo, las manos y los pies requieren cremas de mayor densidad que para la cara, el contorno de ojos y los labios. También depende de la presencia o no de folículo pilosos (pelo) y zona de roce.

Recomendaciones:

  • Usar calzado correspondiente e hidratar los pies una o dos veces al día.
  • Realizar baños de parafina para suavizar.
  • Realizar tratamientos mecánicos y con cremas queratolíticas para callos y engrosamientos
  • Utilizar protectores solares en el verano y geles post solares en el caso que la piel presente eritemas o que esté un poco enrojecida.

Los tratamientos para manos y pies deben ser indicados por tu dermatólogo quien evaluará como está la piel y observará qué causas la perjudican: presencia de hongos de uñas e interdigital, dishidrosis y alergias cutáneas. Te recetará de forma personalizada el tratamiento e hidratación acorde a las características de tu piel.

Verano: tips para tener en cuenta

Antes de exponerse al sol

  • No exponerse al sol con maquillaje.
  • En verano depilarse siempre a última hora de la tarde.
  • No realizar ningún tratamiento dermoestético como peelings, luz pulsada, etc. Si estamos realizando algún tratamiento que no debemos o no deseamos interrumpir, consultar sobre el tipo de pantalla solar adecuada a cada situación en particular.
  • No colocar productos para acné, antienvejecimiento, blanqueadores o renovadores de la piel sin consultar al dermatólogo. Muchos de ellos tienen medicación incompatible con la exposición solar. Se debe consultar también sobre los medicamentos por vía oral, ya que algunos son sensibilizantes a la luz solar y pueden producir quemaduras.
  • Evitar el sol entre las 10 y las 16. En ese horario hay que estar en la sombra absoluta.
  • El dermatólogo debe recomendar a cada persona el que le corresponde, ya que depende de su tipo de piel, de sus hábitos (si son deportistas, por ejemplo), de su edad, etc.
  • Aplicarlo siempre 20 minutos antes de la exposición y renovarlo cada 2 horas. También, al salir del agua o si se transpira.
  • Usar ropa clara, de jean o algodón, sombreros de ala ancha (7 cm) y anteojos de sol adecuados. Aún así no se debe usar únicamente ropa clara aunque se crea más fresca, porque las remeras o pantalones de trama cerrada y de colores oscuros protegen mejor la piel de los rayos.
  • Aunque se utilice un protector alto no quiere decir que se pueda estar al sol todo el día. Se debe auto regular.
  • El protector debe aplicarse en toda la piel expuesta al sol y debe prestarse especial atención en zonas como los tobillos, el escote o la cabeza en caso de calvos naturales o rapados.
  • Se recomiendan aproximadamente 2 miligramos por centímetro cuadrado de piel.
  • Menores de seis meses no deben estar expuestos al sol.

Después de exponerse al sol

  • La correcta hidratación se logra tomando 2 litros de agua por día como mínimo.
  • Colocar una crema, gel o emulsión hidratante después de la exposición al sol. Conviene que el producto contenga vitamina A, C y E, que son nutrientes de la piel y antioxidantes.

Fuente: ámbito.com