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"A 160 km/h es imposible gobernar un auto, por más seguridad que tenga"

El médico especialista en accidentología Osvaldo Aymo, se refirió hoy a la decisión del gobierno provincial para reinstalar los controles de velocidad con radares fijos y móviles en las rutas santafesinas.

El médico especialista en accidentología Osvaldo Aymo, se refirió hoy a la decisión del gobierno provincial  que firmó ayer con la Universidad Nacional de Rosario (UNR) un convenio de cooperación y asistencia que permitirá la vuelta de los controles de velocidad con radares fijos y móviles en las principales rutas santafesinas.

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“Cuando uno hace las estadísticas y ve los factores de riesgo más involucrados en los accidentes de tránsito viene el alcohol primero y muy cerca el exceso de velocidad", explicó en apoyo a la instalación de los aparatos en la autopista Rosario-Santa Fe, en primer término, y en las conexiones a Buenos Aires y Córdoba, en un segundo plazo con un período de concientización para luego aplicar multas en el corto plazo.

"El cuerpo humano no está adaptado para viajar a estas velocidades y la industria automotriz ha creado herramientas para compensar la debilidad del cuerpo como los cinturones de seguridad, los airbags, apoyacabezas y otros, porque las leyes físicas son inmodificables" evaluó el especialista. “Si vos bajás la velocidad a lo mejor no se evitan los accidentes pero si reducís las consecuencias de los mismos. A 150 o 160 kilómetros por hora es imposible gobernar el automóvil, por más seguridad y confort que tenga el vehículo".

“Nunca quise que con este tema se haga un negocio, siempre me dio bronca tanto como si el negocio viene de un particular o del estado. En otros países es impensable hacer negocio con la vida de la gente", aclaró sobre las críticas hacia la medida que algunos tildan de meramente recaudatoria. "La cuestión vial tiene tres patas, una la infraestructura, otra el control y sanción, y otra la educación y concientización de la gente. Control hay en todos los países del mundo y es el Estado el responsable de hacerlo porque el producido de las multas debe sostener un programa de educación vial que intente que las multas sean cero, algo que no va a ser nunca porque somos seres humanos. El estado debe velar por esto, no puede ser que yo sea infraccionado y esa falta sea viciada de nulidad", ejemplificó. "Si yo paso un semáforo en rojo y recibo una multa, si es importante, me puede servir parta entender y cambiar mi conducta. Si en eso está embarcada la provincia bienvenida sea", aclaró Aymo.

"Somos todos hijos del rigor, la presencia de la policía de la provincia es muy importante. Tiene que recuperar el rol de autoridad de aplicación de las leyes de tránsito porque tiene el personal, que por supuesto hay que capacitar y caer con todo el peso de la ley en el tema de las coimas. Pero tiene la infraestructura y la capacidad territorial para controlar una provincia tan extensa como esta", concluyó el referente en el tema de control vial.