Mundo
Domingo 12 de Julio de 2015

Y si me separo ¿cómo sería la vida?

Cuando el amor se termina, se termina... y pese a que una pareja haya pasado años juntos, las cosas cambiaron ya. En esta nota, consejos para tomar la decisión adecuada por el bien de todos; según Stamateas. 

Bernardo Stamateas
bernardoresponde@gmail.com

Cuando hay una separación se rompe un ideal y esa ruptura muchas veces genera en uno o en ambos un sentimiento de traición y de dolor muy grande, porque uno puede estar a metros de distancia física y a kilómetros de distancia afectiva.  Siempre antes de una separación física hay una separación emocional, entonces cuando la persona se separa se comienza a cuestionar quién es, viene un ensayo de quién es uno sin su pareja y entre ese proceso hay retrocesos hacia el pasado donde la persona recuerda, por momentos se siente culpable y por momentos no se siente culpable, o sea hay un proceso de reconstrucción.
¿Por qué muchas parejas una vez que se separaron se encuentran para tener intimidad?
Lo que sucede con esta pareja es que no puede construir hacia afuera, entonces como no pude construir un nuevo vínculo, lo que hace es volver al pasado. Esa pareja tuvo un marco afectivo que se perdió, quedó lo sexual y ahora los dos vuelven a eso porque hay una dificultad en construir algo nuevo. En algún momento uno de los dos va a poder construir hacia afuera y va a cortar ese vínculo que es puramente sexual.
¿Qué sucede con esas personas que se separan y vuelven cíclicamente?
Este caso es distinto al anterior porque esa pareja está intentando construir hacia adentro, están tratando de construir un vínculo afectivo pero no pueden. Hay una dificultad en construir un vínculo simétrico, el construir un vínculo afectivo. Estas son parejas inestablemente estables, por eso están en ese constante alejamiento y acercamiento porque ellos quieren construir hacia adentro, pero no pueden lograrlo.
Lo importante es tener presente que cuando una pareja se deshace eso no significa que uno se deshaga como persona, porque muchas veces toman a sus hijos de botín y proyectan en ellos su frustración.
El papá que no pasa la cuota alimentaria siente que dio mucho en esa pareja, que no debe nada y que ahora tiene derecho a ser feliz. Esa persona culpa a su familia por la infelicidad que siente, está resentido, siente mucha bronca y cree que él aportó mucho a su familia, entonces rompe el vínculo con su pareja, pero también deja de ver a sus hijos.
Los hijos no tienen que ser triangulados cuando una pareja se separa, porque sus padres nunca van a dejar de serlo; lo ideal es que las parejas que se separan mantengan un vínculo amigable e intenten recordar las cosas buenas que vivieron juntos ya que esos buenos recuerdos son los que van a ayudarlos a cuidar y amar juntos a sus hijos.
Lo que sucede muchas veces es que las parejas comienzan una guerra porque ambos se sienten traicionados y la “cachetada” que nos dan siempre duele más que la que damos. Por eso, muchas parejas entran en una espiral de venganza que no tiene fin.
Muchas veces nos llama la atención cuando una pareja se separa y ya no hay amor, cada uno sigue su camino, pero al separarse se “matan”, es muy raro ver parejas que terminen en buenos términos y tengan buen trato.
¿Cuáles son las causas más frecuentes en una separación?
Frustración personal: por ejemplo estoy frustrado en un área, cualquiera sea, pero no puedo ver que la frustración es mía, entonces lo que hago es proyectarla a mi pareja. Y pienso: “Sos vos quien no me permite ser feliz”, entonces ahí la pareja comienza a distanciarse, la otra persona no puede amortiguar y contener esa frustración y la persona frustrada cree que si se separa de su pareja va a ser feliz.
Aparición de un tercero: esta es una de las causas más frecuentes, “revive el enamoramiento y las emociones perdidas en la pareja”, entonces por lo general ese cónyugue se va con la amante, pero después de un tiempo vuelve arrepentido a la casa.
Ruptura del vínculo: esto sucede cuando la pareja se lleva mal, no han construido el vínculo sólido. El vínculo puede ir creciendo o puede ir decreciendo; por eso es que hay que construirlo día a día porque la pareja es un movimiento dinámico y vamos cambiando.
¿Es correcto preguntarles a los chicos con quién quieren vivir?
La opinión hay que escucharla, pero no lo definen ellos, sino que hay que evaluar quién es el mejor adulto para cuidarlos. Esa es la pregunta que hay que hacerse, porque ellos pueden querer estar con la mamá o con el papá y quizá por una cosa u otra cosa ese adulto no sea el ideal para cuidarlos.
Las mujeres u hombres que utilizan a sus hijos como botín de guerra lo hacen por dos motivos:
1) Quiero que vuelvas, por eso te privo de los chicos.
2) Voy a usar a los chicos para lastimarte por la traición a la que me sometiste.
No tenemos que olvidar que la forma más sana de separarse es  intentando tener un vínculo amigable, saludable y que cada uno pueda rehacer su vida, pero sin dañar al otro ni a sus hijos.

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