Sábado 09 de Julio de 2016

Vivió solo en la calle y se graduó con honores

Liyjon DeSilva fue abandonado a su suerte en las calles cuando su madre falleció. Tenía cinco años. Tras pasar de familiar en familiar durante un tiempo, acabó pasando las noches durmiendo en garajes o en los bancos de los parques en Houston, Texas, pero nunca se le pasó por la cabeza abandonar la escuela.

Ahora, este estudiante se ha graduado de entre los mejores de su clase y ha podido acceder a una beca que le cubre por completo las tasas universitarias. «¿Qué otra cosa se supone que debía hacer? Era o seguir así, o llevar una vida con pocas esperanzas, podría haber pasado de todo», confiesa DeSilva, «tengo una oportunidad, ¿por qué no continuar?».
Según recoge The Daily Mail, pasarían tres años hasta que el personal del Instituto Margaret Long Wisdom se percatase de que uno de sus alumnos más sobresalientes estaba viviendo en las calles. El director del centro, Jonathan N. Trinh, quedó muy conmocionado cuando se enteró de la situación, así que él y el resto de los responsables del centro decidieron tomar cartas en el asunto.
El director colaboró primero con su propio dinero, pagando a DeSilva un hotelen el que pudiese quedarse, mientras que la consejera del centro, Jessica Smith, quien estaba trabajando para «Communities in Schools», encontró a alguien dispuesto a darle un techo al joven sin cobrarle el alquiler.
Con un sitio donde poder dormir, DeSilva pudo centrarse en sus estudios y en mayo se graduó como uno de los cinco primeros de su clase. «No tenía familia, era vagabundo, sufrí abuso infantil y pasé por una familia que consumía drogas», declara el joven, quien además señala que su familia trató incluso enviarle a África porque su padre no le quería. «He pasado por algunos de los peores lugares donde vivir», se sincera, «Donde estoy ahora, estoy vivo y me siento bendecido por ello, me siento en la cima del mundo».
La profesora del instituto Jaqueta Dunn quedó muy sorprendida por la ética de trabajo del estudiante a pesar de sus difíciles circunstancias. «No es muy común conocer a un niño con tantos desafíos pero que continúa hacia adelante», dice.
Durante la ceremonia de graduación, el joven de 20 años compartió un sentido abrazo con el director del centro, quien le ayudó a cambiar su vida para siempre.
El prometedor futuro de DeSilva
No solo se ha graduado como uno de los cinco primeros de su clase, si no que, además, DeSilva ha conseguido que le concedan una beca que le cubre las tasas universitarias al completo para poder ir a la universidad Carleton en Northfield, Minnesota, después de que uno de sus profesores le propusiese como candidato a la ayuda.
El galardón provee una beca totalmente pagada para los estudiantes con un «extraordinario potencial académico y de liderazgo», quienes son a veces supervisados por los procesos de selección tradicionales de las universidades.
«Das a alguien una oportunidad, y pueden llegar a lo más alto. Solo ese empujón puede marcar la diferencia», confiesa Dunn. El centro entero ha mostrado su apoyo a DeSilva, «creo que sabe que todos estamos tras él, apoyándole para que consiga el éxito», declara la profesora Marla Morrow.
Por el momento, Smith ha puesto en marcha un crowdfunding para ayudar al joven a adquirir materiales que no están cubiertos por la beca, como un ordenador, billetes de avión o ropa. «Liyjon nos ha inspirado a todos con su fuerza y perseverancia», escribió en el sitio web. Ya han recaudado más de 12.000 dólares.

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