Sábado 16 de Julio de 2016

¿Vas a decorar tu casa? Estos son los errores que no podes cometer

Si buscas que el proceso cumpla tus expectativas deberías tomar algunos recaudos a la hora de tomar decisiones. 

Cuando una persona o familia se muda a un nuevo lugar, sea una casa recién terminada o un departamento en alquiler, aparecen desafíos y sensaciones mezcladas. Hay mucho trabajo por delante, pero el reto es más que emocionante.
Una de las principales razones tiene que ver con la estética y la decoración, dos elementos fundamentales para crear un refugio agradable y tranquilo para todos. En ese momento, muchas veces, los deseos se imponen a la lógica y luego aparece la culpa de una mala decisión.
Apurarse: Todos los expertos en consumo sostienen que tomar decisiones "en caliente" puede llevar a un arrepentimiento casi inmediato. Las grandes casas de decoración recrean ambientes que lucen muy bien allí, con una iluminación determinada, pero eso no significa que se pueda reproducir en la casa. Por eso, el peor consejero es el impulso. Para crear un ambiente perfecto se debe "trabajar" de manera gradual. Teniendo en cuenta todos los detalles y la posible combinación de estos, de la cortina al cuadro, para que después ninguno quede "descontextualizado", salvo, claro, que esa sea la intención.
Pintura sin prueba de colores: Elegir un color -o varios- depende de muchas circunstancias. Si bien la elección de la mayoría suele ser el blanco, por la sensación de limpieza y luminosidad, cada vez más personas se animan a los azules, verdes y naranjas, aunque sea solo en una de las cuatro paredes, a modo de contrarrestar o otorgar fuerza a una sección determinada. Para no equivocarse lo ideal es probarla antes. Eso significa no solo elegir el pantone en la casa especializada, sino también llevar -en lo posible- una posible muestra al ambiente. Existen muchas páginas que permiten escanear una foto y, al mejor estilo photoshop, colocar la gama de colores que se desea. No es exacto, nunca, pero es lo más cercano de ver la escena en su totalidad. Otro dato no menor es tener en cuenta la tonalidad de los muebles y las cortinas.
Alfombra blanca: Hay modas que rápidamente desaparecen por su inutilidad. En los 80, por ejemplo, hubo un boom de las alfombras de pelo largo, incluso de hasta 20 centímetros, que lucían muy bien a simple vista, pero que después de varias pisadas dejaban una impresión de desprolijidad desagradable y, además, juntaban mucha suciedad. Su limpieza era un incordio y carísimo. Algo similar sucede con las white carpets, que tan bonitas lucen -al principio- pero una semana después solo son un dolor de cabeza. Por otro lado, su mantenimiento también es muy complicado, por lo que siempre se genera una especie de "mal humor" cuando alguien la pisa con los zapatos sucios.
Renovar antes de mudarse: Es un tema clásico, casi como un to be o not to be de la decoración. Los especialistas aseguran que lo ideal es mudarse una vez que todas las obras están terminadas, sean refacciones o construcción desde cero. Claro, muchas veces la situación económica no permite tal lujo o el mismo deseo de estar ya allí, en el rinconcito propio, lleva a que se la decisión sea sencilla.
La planificación previa de los trabajos es crucial para ingresar “en libertad” (Shutterstock): Los problemas de mudarse antes de tiempo pueden afectar el humor y la convivencia. Tener personas dentro del hogar trabajando es causante de estrés y, por ese tiempo, el hogar sigue siendo "ajeno" por la presencia de los intrusos.
La superpoblación de muebles: Del Feng Shui a los grandes decoradores, todos recomiendan lo mismo: la habitación debe tener la menor cantidad de mobiliario posible, para que sea un área de descanso -no de guardado, salvo la ropa- y en la que se pueda transitar alrededor. Si se va a invertir en muebles, lo mejor es dejarlo para el living, donde puedan lucirse y disfrutarse aún más.
Colgando todos sus objetos de colección: El coleccionismo es un hábito de muchas personas. Algunos prefieren dejar sus "tesoros" en el cajón y otros ponerlos en cuanta repisa, mueble y pared puedan. También están aquellos que gustan colgar sus diplomas, premios y cientos de fotos de todas las épocas. Está muy bien sentirse orgulloso de los logros, pero para que un ambiente se encuentre balanceado no debe haber una superabundancia de estos. Con dos o tres por habitación es suficiente.
Fuente: infobae.com

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