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Jueves 16 de Abril de 2015

Usá la mente para adelgazar

Creada por el médico argentino Norberto Russo, se hizo conocida también en Europa y Estados Unidos. El experto en nutrición asegura que permite bajar de peso, prevenir la diabetes y mejorar el estado anímico. Nos cuenta de qué se trata y comparte dos menúes para seguir desde casa.

Nuestra vida emocional, el estrés y otros disparadores de neurotransmisores cerebrales causan el fracaso de muchas dietas, así como el aumento desmedido de peso. Intervenir en esos mecanismos de las sustancias mensajeras en lo profundo de nuestra mente es una clave para adelgazar y mantenerse. Apunta directo a las verdaderas causas del aumento de peso y del ingerir de más: las decisiones que tomamos. ¿Comer o no comer? ¿Qué comer?

Hoy es imposible pasar por alto la relación que hay entre las emociones y el aumento de peso. No está mal medir el colesterol de una persona antes de darle una dieta, pero es vital saber por qué engordó y eso no te lo dicen esos parámetros, eso te habla de un efecto, no de una causa. De acuerdo con los últimos avances de las neurociencias, en una historia clínica tiene que existir una cronología de eventos estresantes y de alto contenido emocional para el paciente. Las pérdidas afectivas, laborales y económicas se relacionan con graves trastornos de salud.

El síndrome metabólico (un estado considerado  de riesgo de dislipemias, diabetes y alteraciones cardiovasculares) se relaciona específicamente con los disparadores hormonales. La depresión encubierta y el envejecimiento prematuro del organismo (debido a deficiencias de DHEA o de serotonina causadas por el estrés) aumenta la ingesta de hidratos de carbono, provoca picos de hambre y altera la respuesta insulínica.

Una dieta de base neurobiológica

Este plan busca regular la secreción de insulina, estabilizando los niveles de hidratos de carbono en la sangre, además de brindar saciedad. También permite regular la microflora intestinal, para que el paciente pueda adelgazar y regular su estado anímico, al subir  sus niveles de serotonina.

Hay que crear, además, hábitos alimenticios diferentes que permitan una pérdida de peso, pero comiendo de acuerdo a las necesidades personales. Este plan de adelgazamiento debe hacerse como máximo durante 15 días y de forma estricta, pasando luego a un período de otros 15 días donde puede flexibilizarse cada menú. Esto se debe a que con el plan se cambia el mecanismo neurobiológico que obliga a comer.

Dos ejemplos para seguir la dieta

En los siguientes casos, los alimentos están combinados para aumentar su capacidad termogénica y para controlar el índice glucémico.


Menú 1

Desayuno

1 yogur light con cereales y 1 cucharada de germen de trigo.

1 rodaja de pan con gluten, con una cucharada de miel.

Almuerzo

Ensalada verde con vegetales de estación.

Pollo o pescado.

Merienda

Igual al desayuno.

Media tarde

1 manzana.

Cena

Ensalada colorida de estación (tomate, zanahoria).

Espaguetis de harina integral o arroz integral o milanesa de soja.


Menú 2

Desayuno

1 taza de café o té con edulcorante.

1 tostada de pan integral.

Media mañana

Jugo de medio limón con edulcorante.

Almuerzo

1 porción de ensalada verde.

200 gramos de filete de pescado.

1 fruta.

Merienda

1 taza de café o té con edulcorante.

100 gramos de jamón desgrasado.

Media tarde

Jugo de medio limón con edulcorante.

Cena

Ensalada de vegetales.

1 filete de ternera a la parrilla.

Fuente: entremujeres

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