Mundo
Miércoles 04 de Mayo de 2016

Una pareja divorciada torturó hasta la muerte a dos mujeres

Los maltratadores captaban a sus víctimas por internet y las convencían de mudarse a su casa. Las habían sometido largo tiempo.

Una pareja divorciada maltrató supuestamente hasta la muerte a dos mujeres e infligió heridas al menos a otra en su granja en la localidad alemana de Hoexter, en el estado de Renania del Norte-Westfalia, según datos proporcionados ayer por las autoridades alemanas.

Wilfried W. y su ex mujer Angelika B. retuvieron durante años y de manera sistemática a mujeres en su granja en Hoexter con las que trababan amistad a través de anuncios de contactos en Alemania y en la República Checa con la excusa de buscar una mujer para una "relación seria".

Todo se destapó el 21 de abril cuando la pareja quiso llevar de vuelta a su casa en Baja Sajonia a Susanne F., una mujer de 41 años, a la que habían mantenido retenida y a la que habían maltratado durante semanas después de que la víctima conociera al hombre en febrero a través de un anuncio y acabara mudándose a la casa de él, que compartía con su ex mujer.

Sin embargo, una avería en el motor del coche los obligó a pedir un taxi. El estado de la mujer continuó empeorando y acabaron llamando a una ambulancia, que la trasladó a un hospital donde murió dos horas después como consecuencia de las heridas. La noticia de su muerte se dio a conocer el pasado viernes.

Tras días de investigaciones, la Fiscalía informó ayer que junto con Susanne F., la pareja de divorciados que se hacía pasar por hermanos frente a los vecinos y las víctimas, había matado a al menos otra mujer dos años antes.

En la conocida ya por la prensa alemana como "la casa de los horrores", el hombre de 46 años y su ex mujer, de 47 años, acabaron ya en agosto de 2014 con la vida de Annika W., una mujer de 33 años procedente de Baja Sajonia, a la que empadronaron en su casa y posteriormente, tras su muerte, dieron de baja con la maniobra de darla por "mudada a Holanda/Amsterdam".

La víctima conoció en otoño de 2013 al hombre a través de un anuncio de contactos y posteriormente se mudó con él a la casa que compartía éste con su ex mujer. Ese mismo año se casaron.

Durante su tiempo en cautiverio fue maltratada gravemente hasta que murió en el verano boreal de 2014, indicó el fiscal superior de Bielefeld, Ralf Meyer.

Una vez muerta decidieron congelar su cadáver y después fueron quemando poco a poco las partes del cuerpo en la chimenea y esparciendo las cenizas por los márgenes de las calles cercanas.

Para evitar que la familia la registrara como desaparecida, enviaron mensajes de texto a su madre con su móvil para tranquilizarla. La madre no se enteró de la muerte de su hija hasta ahora.

Habría más víctimas. La Fiscalía informó que existen indicios de más víctimas que habrían sobrevivido a los maltratos a diferencia de las dos mujeres y aunque no tienen indicios de una tercera muerte, no la descartan.

Meyer no quiere hablar de que esto sea sólo la punta del iceberg. "Pero tampoco podemos descartar por completo que haya muerto otra mujer allí", afirmó por su parte el director de la Policía de Homicidios, Ralf Stermann.

La casa está siendo investigada centímetro a centímetro en busca de huellas de otras posibles víctimas. La búsqueda de pruebas puede llevar aún días, quizá incluso semanas, indicaron.

Durante años tuvieron lugar escenas brutales en la granja de Hoexter. Supuestamente se trataba de juegos sádicos, que al menos en dos ocasiones se les fueron de las manos. Les arrancaban mechones de pelo y si las mujeres se ponían "testarudas" las ataban a radiadores o a la bañera, con frecuencia toda la noche y dormían en el suelo frío de la casa.

De momento, sólo una de las sobrevivientes de los maltratos se ha puesto en contacto con la policía después de ver las imágenes de la casa en la prensa alemana el pasado viernes. La mujer procedente de Berlín fue llevada herida a la estación de Braunschweig en 2013 por sus torturadores para que tomara un tren de regreso a su casa después de permanecer recluida en la granja. La policía espera ahora que más mujeres sigan sus pasos y presenten denuncia.

El principal acusado, que fue condenado en 1995 a dos años y nueve meses por haber maltratado a su entonces primera mujer, negó las acusaciones e hizo recaer todo sobre su ex mujer, a la que también maltrató en numerosas ocasiones, indicaron los investigadores. La mujer de 47 años era dependiente de él, agregaron.

Al contrario que su ex marido, la mujer y supuesta cómplice confesó los actos que ocurrían en la casa. Los dos acusados serán evaluados ahora por un equipo psiquiátrico.

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