Policiales
Viernes 25 de Diciembre de 2015

Un vecino justiciero, un ladrón con poca suerte y un milagro navideño en la Basílica

Un hombre persiguió a delincuentes cuando descubrió un robo. Uno de ellos llegó a la puerta de una Iglesia donde comenzó a disparar. Por fortuna, había dos policías en un bautismo que evitaron una tragedia. 

Sin dudas fue la historia policial del día con tintes de película de acción. Un vecino del barrio 2 de Agosto había decidido frenar a dos delincuentes que intentaban robar una vivienda del lugar. Los persiguió sin importar las consecuencias hasta llegar a la Basílica Ntra. Señora de los Desamparados, en Libertador General San Martín y Fray Justo Santa María de Oro.
Allí sucedió algo inesperado. El ladrón cansado de la persecución comenzó a disparar pero las cuatro balas que tenía en su arma no salieron. El vecino comenzó a gritar pidiendo ayuda y sucedió otro hecho inesperado.
Precisamente, dos policías de la seccional 34º participaban de la celebración de un bautismo allí, en la Iglesia. Cuando escucharon los gritos, salieron a prestar servicios y redujeron al malviviente de 18 años. En su poder tenía un arma calibre 22 con las balas que no salieron, milagrosamente.    

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