Policiales
Sábado 08 de Agosto de 2015

Un padre asegura que a su hija de 10 años la "raptaron" en Catamarca

En medio de un conflicto de tenencia, Sandro viajó a Chumbicha para recuperar a la nena. El martes habrá marcha hasta el Monumento de la Bandera, en Rosario.

El próximo martes se realizará una marcha por la restitución de Carolina Garrido, la niña de 10 años que, según denuncia su padre, fue raptada por su mamá tras haberse ido de vacaciones con ella a la localidad de Chumbicha, en Catamarca. La nena está desaparecida desde hace más de 20 días y por eso familiares y amigos de Sandro Garrido, el papá, están organizando esta manifestación pública que comenzará, a las 19, en Córdoba y Paraguay, y que finalizará en el Monumento a la Bandera.

Como Carolina no regresó tal como estaba programado, Sandro viajó rápidamente a Catamarca y hace dos semanas que encabeza allí una búsqueda que adquiere rasgos de desesperación. En Chumbicha ya se realizaron ocho allanamientos y la menor no aparece. Más allá de esto, el padre mantiene su cabeza alta, su esperanza inalterable y dice que sabe que Carolina sigue en esa provincia del noroeste argentino. "Sé que está en Catamarca, y yo no me voy de acá hasta tenerla conmigo", le confió ayer Sandro a La Capital.

En medio de acusaciones cruzadas, entre las familias del padre y de la madre, Sandro, uruguayo de 41 años que desde los 6 reside en Rosario, continúa aferrado a su ilusión. El tiene la guarda provisoria mientras se desarrolla el juicio de tenencia en Rosario y quiere recuperar lo que más ama. "Sé que está mal de salud. Yo tuve dos años y medio de lucha, haciendo de padre y madre, llevándola a psicopedagogos y a médicos. Por eso de acá no me voy sin ella. Si me tengo que quedar un año, me quedo lo que sea, pero me voy con la nena", exclamó con la voz cortada.

Sandro, que maneja camiones de manera temporal y también hace changas de albañilería y pintura, dejó todo y fue a Chumbicha a encontrar a su hija. Allí se aloja en la vivienda de su padre y su familia lo ayuda económicamente para que pueda llevar adelante y sostener esta búsqueda. "Ya se hicieron ocho allanamientos y no pasó nada. Por suerte, mañana (por hoy) llegará un oficio nuevo que le permitirá más ampliaciones y libertades a la policía de Catamarca", comentó.

Al mismo tiempo, Sandro se quejó de que en un momento dieron con la niña, pero la lenta reacción de la policía local permitió que se le escapara. "Fue el martes pasado. La nena estaba en una casa de Chumbicha, pero la policía no actuó con rapidez y a la nena la sacaron por atrás, trepando una pared. Yo la vi desde adentro del patrullero pero no podía bajar porque estoy amenazado de muerte. Desde ahí no se vio más, y ahora sólo sabemos que está dentro de la provincia de Catamarca", contó apesadumbrado.

La estadía en Chumbicha no está siendo sencilla para Sandro y su familia. "Me atacan mucho a mí, a mi abogada y a la casa de mi padre. Nos amenazan permanentemente. Nos ponen carteles y nos queman gomas", intentó graficar.

Más allá de este contexto de angustia y aflicción, Sandro sabe que "la familia de la madre fue la que raptó a la nena, y son los que la están ocultando", por eso continúa en esa localidad, tratando de hallar a Carolina. "Yo sé que la voy a encontrar. De acá no me voy sin ella", volvió a repetir.

Denuncia. Vale recordar que Carolina, según el testimonio de su padre, sigue desaparecida luego de más de 20 días de que su madre debía restituirla a Rosario, en el estudio jurídico de la calle Italia al 100, luego de un viaje de 5 días acordado a través de un convenio judicial suscripto por ambos progenitores. Esa denuncia quedó radicada en la comisaría tercera de Rosario.

Para otorgarle más bríos a esta búsqueda, los familiares de Sandro armaron un perfil de Facebook "Argentina busca a Carolina", que ya tiene más de 8 mil seguidores, donde se vuelcan todas las novedades de este caso. Ese apoyo es un puntal determinante de motivación. "Cada palabra, cada mensaje, es muy importante para mí. Me ayuda a seguir buscando a Carolina", confesó Sandro. (Fuente: la Capital). 

 

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